En horas decisivas, que llegan al mismo tiempo de elecciones clave (este domingo en Brasil, el martes en Israel y en 11 días en EE.UU.) arremetió una nueva escalada de conflictos e incidentes en Medio Oriente, con mayores riesgos de problemas en el suministro de energía, el petróleo saltó otro 4%, con la variante Brent en nada menos que US$ 117 por barril, a milímetros de los US$ 120 que se tocaron en marzo, en los primeros días de la guerra entre EE.UU. e Israel contra Irán.
Esta situación generó en el exterior mayores temores por la escasez de energía, a las puertas de los meses del invierno en el hemisferio norte, y esta situación complica la cuestión inflacionaria y pone contra la pared sobre todo a gobiernos europeos, que deben ir roleando deuda, con tasas de interés cada vez más altas. Los bonos de, por ejemplo, Gran Bretaña y Francia cayeron tanto últimamente que sus tasas a 10 años están en el 5,3% y 5,2% anual, respectivamente, en costos que son considerados impagables por los analistas, en naciones que tienen en estos momentos déficits fiscales que orillan el 5% del PBI.
Frente a esta situación, los mercados grandes del norte (Europa, EE.UU., Japón y otros) entraron en lo que se llama posición defensiva. Y lo más llamativo de esta foto, que nadie sabe cuánto tiempo puede durar, es que muchos inversores internacionales conservadores están eligiendo refugiarse en bonos del Tesoro de EE.UU., por lo que la tasa a 10 años de ese país se mantiene debajo del 5% anual; con un dólar global que subió de manera llamativa contra el franco suizo, la libra y el euro.
El escenario está determinando, entre otras cosas, que Wall Street haya tenido el viernes una rueda con sus índices en rojo, sobre todo para las empresas del índice Dow Jones, que reúne a las compañías industriales. Y, mientras las criptomonedas entraron en zona de estacionamiento, se vio un inesperado descenso para los metales preciosos. Los bancos centrales más importantes del mundo vienen comprando oro para consolidar sus reservas. Y, sin embargo, el metal amarillo volvió a bajar y está tocando la cotización piso de todo 2026.
OTRO PANORAMA EN ARGENTINA
En la Argentina, sin embargo, se vio un panorama completamente distinto. Un poco porque el petróleo (el gas y los minerales) se están convirtiendo en las crecientes exportaciones estrella, haciendo que el superávit fiscal ya sea un éxito sin precedentes concreto, y que a futuro prometa todavía mucho más. El mercado local estuvo muy tranquilo, con el dólar en pax cambiaria, con el Banco Central (BCRA) comprando dólares y sumando reservas.
Los bonos suben de precio, pero el riesgo país sube porque se mueve la base de cálculo internacional. Pero lo más distintivo fue la Bolsa de Buenos Aires, que anotó un brinco, con suba en bloque para las ADR argentinas en Nueva York (NY).
Los inversores empiezan a jugar sus movidas. El viernes, por ejemplo, se notó interés por papeles como el AO28 o el AL30 que tienen tasas a vencimiento superiores al 10% anual, con un país que está con superávit fiscal y superávit comercial creciente. Y, aprovechando el momento, YPF colocó una obligación negociable por US$ 72,37 M a 42 meses, es decir con vencimiento el 14 de abril de 2030, con una tasa del 5,5% anual.
LAS TASAS
La situación global es muy inestable, volátil. Volvieron a subir las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,4% anual a 1 año de plazo, 4,8% anual a 5 años, 5% anual a 10 años y 5,3% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,9% en Chile, 0,6% en Suiza y 0,2% contra el euro y la libra, no cambió en Japón, y bajó 0,1% en China, 0,3% en México y 1% en Brasil.
Pero en Argentina el blue bajó, los tipos de cambio oficiales no se movieron y los dólares financieros estuvieron mixtos. Con el dólar oficial a $1.549,77, el BCRA compró US$ 42 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria sumó reservas por US$ 37 M.
Concretamente, el dólar blue bajó $5 hasta $1.560, el dólar senebi subió $1,33 hasta $1.555,46, el dólar mep subió $11,14 hasta $1.563,45 y el contado con liqui bajó $1,68 hasta $1.646,44. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue inferior al 1% y aunque la brecha entre el ccl y el mayorista fue de casi 8% (lo cual demuestra que hay empresas subsidiaria locales que están girando dividendos a sus casas matrices).
En los bancos, mientras tanto, el stock total de depósitos a plazo fijo en pesos sigue estancado, con ahorristas que van rotando y se colocan un poco más en otras posiciones, como por ejemplo plazos fijos UVA +1%, sin que importe demasiado inmovilizar fondos por 90 días. Por eso, hubo una leve suba para la tasa de los plazos fijos tradicionales: por plata chica siguió al 20,5% anual (16% en bancos grandes y 24% en bancos chicos) y por plata grande subió de 27 a 27,4% anual.
SUSCRIBITE a esta promo especial