Mientras se aguarda que el INDEC brinde este jueves el dato de la inflación de julio, los incrementos registrados en la Ciudad de Buenos Aires que impulsaron el índice al 2,9% alertaron al Gobierno nacional.
Algunos aseguran que la medición se ubicará por encima del 2%, cifra que quebraría la tendencia de desaceleración de los últimos dos meses y se situaría por encima de las previsiones del mercado.
Las consultoras privadas anticipan que el proceso de desaceleración de la inflación se detuvo en julio, se estima que el dato oficial del INDEC mostrará una aceleración respecto al mes previo, incluso hasta con un piso proyectado del 2,4%.
Según un informe de LCG "con la estructura de ponderadores de INDEC la variación promedio de precios en julio sería de 2,4%”, con rubros estacionales, como paquetes turísticos y alojamiento, tuvieron subas marcadas en julio debido a las vacaciones de invierno.
En términos de tendencia, un registro del 2,4% a nivel país significaría un cambio en el rumbo de los precios de los últimos meses. Las fuentes indican que “una inflación del 2,4% mensual implicaría revertir la dinámica desinflacionaria de los últimos 2 meses”, período en el que el índice general había convergido hacia la zona del 2%.
Si bien el motor principal del incremento de julio fue el sector estacional, el cual podría moderarse en agosto, la persistencia de la inflación núcleo dificulta el proceso de convergencia hacia niveles inferiores, según interpreta LCG.
La posibilidad que la inflación se ubique por encima del 2% se da incluso después que el Banco Central publicara el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) correspondiente a julio, el cual refleja un consenso entre los analistas sobre la estabilización de las principales variables macroeconómicas.
Según el informe, que contempla las proyecciones de 45 participantes (33 consultoras y 12 entidades financieras), la inflación de julio se habría ubicado en el 2%, manteniendo el mismo nivel que el mes anterior.
La marcha de los precios minoristas muestra signos de estabilidad. El conjunto de analistas situó la inflación núcleo (IPC Núcleo) en un 1,8% mensual, mientras que los 10 analistas con mejores pronósticos son aún más optimistas, proyectando una inflación general del 1,9% para julio.
Además, el informe señala la tranquilidad que proyectan los analistas respecto al mercado cambiario. Para el corto plazo, la mediana de los consultados ubicó el tipo de cambio nominal en $1.512 para el promedio de agosto, lo que representa incluso una leve corrección a la baja respecto a lo que pensaban el mes pasado, mientras que la mayoría espera que el dólar cierre diciembre en $1.652. Si se cumple este pronóstico, el dólar subiría apenas un 14,1% en todo el año, quedando muy por debajo de la inflación proyectada. Esto sugiere que el mercado ve al dólar funcionando como un “ancla” para los precios.
Incluso la visión de los expertos que suelen tener mayor nivel de acierto es todavía más optimista respecto a la estabilidad del peso, ya que proyectan un dólar a $1.605 para fin de año.
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