En medio del revuelo político y judicial, se conoció una nueva carta enviada a la prensa por Fernando Cerimedo desde el penal de Palmasola donde volvió a rechazar de manera categórica las versiones que lo vinculan con presuntos actos de corrupción o tráfico de influencias.
“Las mentiras o chismes no constituyen hechos”, arranca el mensaje difundido, en el que busca marcar una línea divisoria sobre el alcance de sus funciones durante su paso por la gestión: “Mi rol como colaborador del presidente no me otorgaba ninguna autorización ni poder para actuar o representar a la familia presidencial. Jamás actué en nombre de nadie ni tomé decisiones. Nunca hice uso de eso a pesar de las mentiras y difamaciones infundadas que indican lo contrario”.
En otro de los tramos centrales de la misiva, Cerimedo desmintió de forma enfática cualquier maniobra irregular vinculada al entorno íntimo del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. “Jamás participé de negociados ni de ningún tipo de acto en mi nombre y mucho menos en nombre de la esposa del presidente, a quien aprecio profundamente y sé de su honorabilidad así como la de toda la familia”, dejó en claro.
Asimismo, el exasesor de Javier Milei expuso su malestar con que un problema individual haya escalado en la agenda pública: “Lamento enormemente que una situación personal que no pude manejar se haya tornado en una cuestión de interés político por aquellos que no quieren sacar a Bolivia del pozo en que los metieron los 20 años del evismo”.
Finalmente, Cerimedo remarcó su intención de que su situación judicial se esclarezca lo antes posible. “Pronto la verdad de esta atrocidad saldrá a la luz y aclararé todas las mentiras que se han dedicado a implantar en la sociedad sin ningún sustento y con el único ánimo de dañar al gobierno”, sentenció.
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