Fernando Gabriel Cerimedo llegó a la órbita de Javier Milei cuando el actual Presidente todavía estaba construyendo su espacio político. Fue en los primeros años del fenómeno libertario, cuando La Libertad Avanza comenzaba a dejar de ser una fuerza marginal y Milei empezaba a convertirse en una figura con posibilidades concretas de disputar el poder. Ese crecimiento fue, también, el momento en que Cerimedo encontró la oportunidad para ampliar su influencia.
Según personas que conocieron aquel armado, el consultor se acercó al espacio entre 2021 y 2022 y ofreció sus servicios de estrategia digital y comunicación política. Cerimedo ya se presentaba como especialista en campañas y estaba al frente de Numen Publicidad, una empresa dedicada a la comunicación política. También reconocía trabajar con campañas negativas y con estructuras destinadas a instalar mensajes contra los adversarios de sus clientes.
El despegue de Milei cambió la dimensión de ese vínculo. Después de las elecciones legislativas de 2021, cuando el economista llegó al Congreso, el espacio libertario comenzó a ganar visibilidad y Cerimedo pasó a tener una participación cada vez más cercana al armado comunicacional. En 2023, con Milei lanzado definitivamente hacia la Presidencia, su nombre ya circulaba entre quienes trabajaban en las redes y en la estrategia de campaña.
Su influencia, sin embargo, nunca fue completamente lineal. Tuvo responsabilidades concretas dentro de la campaña, incluso vinculadas con la organización del recuento interno, pero al mismo tiempo generaba desconfianza entre algunos dirigentes del entorno más cercano al candidato. Su principal fortaleza estaba en las conexiones que había construido con influencers y operadores digitales que acompañaban a Milei y amplificaban sus mensajes.
Uno de los episodios que quedó asociado a aquella etapa fue la idea de utilizar un motorhome ploteado con la imagen de Milei para recorrer el país antes de las PASO. La propuesta fue presentada públicamente como parte de la campaña, aunque terminó siendo descartada luego de algunos problemas logísticos. Con el crecimiento de las posibilidades electorales de Milei, quienes rodeaban al candidato comenzaron a mirar con mayor atención a quienes pretendían ganar influencia sobre el futuro Presidente.
Para cuando Milei llegó a la Casa Rosada, el peso de Cerimedo dentro del Gobierno se había reducido considerablemente. Su vínculo más fuerte quedó entonces asociado a Diego Spagnuolo, quien estuvo al frente de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). La relación entre ambos era cercana y, según fuentes que conocieron ese vínculo, Cerimedo le habría brindado asistencia cuando Spagnuolo asumió en el organismo.
En ese contexto apareció también Natalia Basil, esposa de Cerimedo, quien ocupó entre mayo y noviembre de 2024 un cargo como directora nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas de la ANDIS. Desde el entorno del consultor sostienen que su llegada estuvo relacionada con la confianza personal entre Cerimedo y Spagnuolo y no con una decisión de la cúpula del Gobierno.
La relación con el universo libertario también quedó atravesada por La Derecha Diario, el medio del que Cerimedo es uno de los principales referentes. El portal se convirtió en una de las plataformas más activas de la batalla cultural que impulsa el oficialismo y en una de las cuentas que Milei más comparte en X. Sin embargo, esa exposición no se tradujo necesariamente en una relación personal estrecha entre el Presidente y Cerimedo.
En las últimas semanas, el nombre del consultor volvió a quedar en el centro de la escena por dos motivos. Por un lado, la causa ANDIS, que investiga presuntos hechos de corrupción a partir de audios atribuidos a Spagnuolo. Cerimedo ya había declarado como testigo en ese expediente y había mencionado su relación con el exfuncionario.
Por otro, su detención en Bolivia, donde quedó imputado como presunto autor intelectual del ataque a balazos contra Nadia Beller, una activista con quien mantenía una relación. Beller, además, realizó declaraciones que volvieron a involucrar a Cerimedo en la causa ANDIS y aseguró que él y Basil habían participado en la filtración de los audios.
Esas afirmaciones provocaron movimientos en la Justicia argentina. La diputada Marcela Pagano pidió que Beller sea citada con urgencia como testigo y que se incorporen las grabaciones que asegura tener. Se trata, por ahora, de elementos que deberán ser evaluados en el marco de la investigación.
En la Casa Rosada, mientras tanto, el operativo para tomar distancia es evidente. “Hace años que no tiene nada que ver con nosotros ni con el Presidente”, aseguran fuentes oficiales. Incluso dirigentes que en otro momento tuvieron contacto con Cerimedo hoy lo describen como un “chanta” o un “aprovechador”.
La distancia que hoy busca marcar el Gobierno contrasta con el lugar que Cerimedo llegó a ocupar durante el ascenso de Milei. A medida que el libertario crecía electoralmente, también se expandía la red del consultor alrededor del fenómeno. Cuando Milei llegó al poder, buena parte de esa influencia ya se había diluido. Ahora, con Cerimedo detenido en Bolivia y nuevamente mencionado en la causa ANDIS, aquella etapa vuelve a quedar bajo la lupa.
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