Este domingo, el presidente Javier Milei defendió el proyecto de ley enviado para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Al mismo tiempo, ratificó el rumbo económico de su gestión y reavivó el cruce político e institucional con el mandatario de Brasil, Lula da Silva.
Respecto a la iniciativa que fija que el organismo monetario no puede emitir fondos para asistir al Poder Ejecutivo, el jefe de Estado argentino remarcó la importancia de plasmar el límite por vía legislativa. "La misión única de preservar el valor de la moneda y la prohibición expresa de financiar al Tesoro tienen que quedar escritas en la ley, no depender de la voluntad de quien gobierne", señaló en declaraciones con La Nación +.
En esa línea, el mandatario equiparó la emisión con un delito y enfatizó que el freno a la asistencia monetaria impactará directamente en la mejora del poder adquisitivo de la población. "Es una reforma para terminar de extirpar la inflación de la Argentina. No va a ser instantáneo. No se va a poder falsificar más dinero. Cuando emite para financiar al fisco, es una falsificación de dinero. Además, es un delito penal. Es terminar con la estafa de la política a los argentinos", aseveró.
Al evaluar los indicadores macroeconómicos y el nivel de actividad, Milei trazó un balance optimista sobre la evolución de la economía bajo su administración y destacó la ruptura del estancamiento previo. "La actividad económica y el PBI rompieron su techo histórico, y vamos a tener tres años seguidos de crecimiento por primera vez en 15 años", sostuvo.
No obstante, remarcó que desde el inicio de su mandato se acumulan "26 meses de la economía creciendo" a un ritmo superior al promedio histórico, aunque pidió cautela respecto a los plazos de recuperación integral: "No se pueden revertir 100 años de decadencia en cuatro".
Por otra parte, el Presidente no redujo la intensidad de la disputa verbal con Lula, a quien volvió a cuestionar en duros términos por su situación judicial pasada y sus antecedentes en la función pública. "Es un ladrón y un corrupto. Lo liberaron por una falla en el procedimiento. No es inocente. Agresivo es que alguien robe. Es mucho más leve decirle ladrón al ladrón que el propio acto de robar", sentenció.
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