J.P. Morgan recortó su proyección de crecimiento para la Argentina a 1,5% en 2026, luego del retroceso de 2,9% de la actividad económica en julio frente a junio. El banco esperaba una baja mensual de 1%, por lo que el dato del INDEC casi triplicó su estimación.
El informe, elaborado por los analistas Lucila Barbeito y Diego Pereira, proyecta una contracción anualizada de 4% para el tercer trimestre. Si se confirma una caída del PBI respecto del segundo trimestre, la economía ingresaría en una recesión técnica.
La actividad de julio fue 1,4% menor que en el mismo mes de 2025 y quedó 4,5% por debajo del máximo registrado en marzo de 2026. El crecimiento acumulado entre enero y julio se ubicó en 1,7%, frente al 2,2% acumulado hasta junio.
La industria manufacturera cayó 3,6% mensual desestacionalizada, la construcción retrocedió 4% y el comercio bajó 5,5%. Agricultura, transporte y servicios financieros también tuvieron resultados inferiores a los previstos por el banco.
J.P. Morgan señaló que julio tuvo un día hábil menos que el mismo mes de 2025 y mencionó además interrupciones del suministro de gas, condiciones climáticas y una menor cantidad de horas trabajadas en algunos sectores durante el Mundial de Fútbol como factores que incidieron en el resultado.
Para agosto, los indicadores disponibles anticipaban nuevas bajas en la industria y la construcción. El banco también señaló el impacto de una inflación superior a la prevista durante el primer trimestre y de la desaceleración del crédito asociada al aumento de la morosidad.
El empleo urbano permaneció casi sin cambios en julio, después de cinco meses consecutivos de bajas, pero quedó 1,1% por debajo del nivel de un año atrás. Para J.P. Morgan, la evolución del empleo limita la recuperación del consumo de los hogares.
El banco también destacó que la minería y la producción de energía orientadas a la exportación tienen un impacto limitado sobre los mercados internos. Por ese motivo, el aumento de la producción en esos sectores se traduce parcialmente en mayor actividad comercial.
Para 2027, J.P. Morgan mantuvo su previsión de crecimiento de 2,5%. La estimación contempla un aumento de 11% de las exportaciones y una suba de apenas 0,4% del consumo privado, junto con una desaceleración de la inflación y una recuperación del crédito en pesos.
El informe también mencionó un aumento de la pobreza al 32,3%. La canasta básica total subió 19,6% durante el primer trimestre respecto del último trimestre de 2025, mientras que el ingreso per cápita familiar aumentó 11,5%.
La revisión de J.P. Morgan se produjo en un contexto de aumento del riesgo país. El indicador cerró el 25 de septiembre en 609 puntos básicos, frente a los 402 puntos registrados el 10 de julio, una suba de 51,5%.
Entre los factores financieros aparecen el aumento de las tasas internacionales, la menor acumulación de reservas y el mayor costo de financiamiento en dólares. En septiembre, las compras de divisas del Banco Central se ubicaron por debajo de los niveles registrados durante agosto.
La inversión también mostró una caída en el primer trimestre de 2026. Según datos del INDEC citados en el material, la formación bruta de capital fijo retrocedió 11,6% interanual y acumuló cuatro trimestres consecutivos de bajas desestacionalizadas.
La inversión representó el 17,2% del PBI en el primer trimestre de 2026, frente al 20% del mismo período de 2025. La maquinaria y el equipo cayeron 18,1%, mientras que el equipo de transporte retrocedió 19,6%.
En paralelo, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) acumuló 35 proyectos presentados por USD 81.104 millones entre agosto de 2024 y abril de 2026. Hasta junio de 2026 habían sido aprobados 16 proyectos por USD 29.892 millones.
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