Los tropiezos del gobierno de Javier Milei en su intento para suspender las elecciones Primarias multiplicaron las advertencias de funcionarios judiciales. La Cámara Nacional Electoral había planteado hace algunas semanas que cualquier cambio vinculado al sistema electoral debería darse este año y en las últimas horas quien se pronunció en el mismo sentido fue el juez federal de la Provincia, Alejo Ramos Padilla.
“Lo ideal es que estas decisiones se tomen en años no electorales”, sostuvo el juez, quien tiene a su cargo tareas vinculadas con la organización de los comicios en territorio bonaerense.
El pronunciamiento de Ramos Padilla coincide con las dificultades que encuentra la Casa Rosada para conseguir número en el Congreso para derogar o al menos suspender la PASO. También, con las versiones que circularon el fin de semana, como informara este diario, en el sentido de que el debate parlamentario podría recién desanudarse en febrero de 2027 ya en pleno año electoral.
Ramos Padilla se pronunció en el marco de un congreso organizado por el Centro de Estudios en Derecho Electoral de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Allí, el magistrado planteó que las decisiones sobre la continuidad de las PASO deben tomarse con anticipación.
Ramos Padilla destacó que “las PASO son un ordenador de la oferta electoral” y advirtió sobre las consecuencias de eliminarlas sin establecer alternativas para definir las candidaturas dentro de los partidos políticos.
“No es posible que los candidatos se definan en una mesa única. Tiene que haber mecanismos dentro de los partidos. Si se eliminan hay que ver cómo se le da a la ciudadanía una oferta ordenadora”, afirmó.
EMBESTIDA QUE NO PROSPERA
El gobierno de Milei busca en el Congreso suspender las PASO, un objetivo que considera clave para potenciar el plan de reelección presidencial.
En fuentes oficiales se explica que existen al menos tres razones de peso para avanzar con esa iniciativa. La primera tiene que ver con quitarle al peronismo una herramienta esencial para poder ordenarse. La disputa interna en el PJ requiere de un instrumento para definir la candidatura presidencial y las PASO son clave para evitar una posible ruptura.
En la Casa Rosada interpretan que, si se diera ese quiebre, Milei podría ganar en octubre sin necesidad de ir al balotaje llegando a los 40 puntos. Esa es la segunda razón de la ingeniería electoral oficial.
El tercer elemento tiene que ver con evitar que las PASO dejen plasmada una foto difícil de remontar para el Gobierno. Pesa, en ese sentido, el antecedente de 2019 cuando el entonces presidente Mauricio Macri cayó en ese turno electoral por 20 puntos frente a Alberto Fernández. Si bien en octubre remontó fuerte, no le alcanzó para torcer una historia que quedó escrita en aquellos comicios del mes de agosto.
Pese a los intentos y las negociaciones que encara el jefe de Gabinete, Diego Santilli, los acuerdos no aparecen. El Gobierno requiere el apoyo de gobernadores peronistas aliados que, por el momento, no se allanan a los deseos oficiales. “Hubo muchos incumplimientos con ellos, ahora quieren cobrar el contado y por adelantado”, grafican desde ámbitos oficiales la desconfianza de quienes podría respaldar la suspensión de las PASO.
Estos mandatarios también parecen condicionados por presiones que llegan desde la costa de enfrente. El peronismo volvió a organizar una cumbre la semana pasada en la Casa de La Pampa en busca de aunar fuerzas para frenar el intento oficial en el Congreso. “El que vota por suspender las PASO está ayudando a la reelección de Milei”, lanzó como advertencia el bonaerense Axel Kicillof.
CONDICIONADOS
El PJ puso manos a la obra a través de la transmisión de algunos mensajes a los posibles aliados mileístas: si contribuyen a apoyar al Gobierno, el PJ les armará listas en sus provincias con el riesgo a la gobernabilidad que esa movida supone.
Las dudas que existen en el propio Gobierno respecto de alcanzar el número de legisladores necesarios para suspender las Primarias también tienen su peso. Santilli sostiene que el apoyo está. Patricia Bullrich, en cambio, sostiene que al menos en el Senado, su zona de influencia, faltan por lo menos 7 voluntades.
La incertidumbre respecto de la suerte que correrán las elecciones Primarias previstas para agosto del año que viene también condicionan el escenario electoral en la provincia de Buenos Aires.
Cerca de Axel Kicillof va ganando terreno la idea de mantener las PASO en la Provincia aunque sean suspendidas a nivel nacional. El peronismo las necesita para definir su candidato a gobernador y las disputas inevitables que sucederán en varios municipios tanto del Conurbano como del Interior.
Esa estrategia electoral tiene otra pata sustancial: Kicillof es partidario de que esta vez los comicios sean concurrentes con los nacionales, esto es, que se hagan el mismo día.
En ese caso, se deberán utilizar dos sistemas de votación diferentes en la Provincia: la boleta partidaria tradicional para los cargos provinciales y municipales, y la Boleta Única de Papel para los nacionales.
Así, aunque se utilizara un mismo establecimiento educativo, habrá necesidad de habilitar dos cuarto oscuro para poder votar con los mencionados sistemas diferentes.
Sobre este punto está poniendo la lupa la Justicia federal electoral, en función de las complicaciones que podrían surgir frente a los comicios concurrentes. De ahí que se reclame una definición este año sobre las PASO que ordene la ingeniería que deberá desplegar.
SUSCRIBITE a esta promo especial