La mora de las familias volvió a subir y encendió otra señal de alerta sobre el endeudamiento de los hogares. En abril, el ratio de irregularidad del crédito a las familias trepó al 12,1% y marcó el nivel más alto en más de 20 años, de acuerdo con los últimos datos del Banco Central. La cifra implicó un aumento de 0,5 puntos porcentuales frente a marzo y un salto de 8,4 puntos en comparación con abril de 2025.
El dato confirma una tendencia que ya lleva 18 meses consecutivos de suba y expone el deterioro de la capacidad de pago de los hogares en un contexto en el que el crédito volvió a crecer, pero con ingresos que no siempre acompañaron ese movimiento. El fenómeno se concentró sobre todo en las líneas más ligadas al consumo cotidiano: los préstamos personales y las tarjetas de crédito.
Dentro de ese universo, los préstamos personales mostraron el peor desempeño. La irregularidad alcanzó al 14,9% del total en abril, con una suba de 0,7 puntos en apenas un mes. En las tarjetas de crédito, en tanto, los pagos atrasados llegaron al 12,5%, tras sumar 0,8 puntos en el mismo período. Son dos indicadores que ayudan a explicar por qué las familias se transformaron en el segmento más comprometido de la cartera bancaria.
El Banco Central buscó poner un matiz sobre ese deterioro. En su informe sobre la situación bancaria, sostuvo que en los últimos meses comenzó a verse una desaceleración en el ritmo de aumento de la mora de los hogares. Según la autoridad monetaria, la cartera irregular siguió creciendo, pero a un ritmo real más moderado que en los meses previos. En otras palabras, el BCRA considera que la curva de empeoramiento podría estar acercándose a un techo, aunque todavía en niveles muy elevados.
La situación de las empresas también empeoró, aunque con una magnitud mucho menor. El ratio de irregularidad del crédito corporativo se ubicó en 3,3% en abril, con una suba de 0,2 puntos respecto de marzo y de 2,4 puntos en términos interanuales. Así, el promedio del crédito al sector privado terminó en 7,3%, 0,3 puntos por encima del mes anterior y 5,1 puntos arriba del registro de un año atrás.
El trasfondo del problema aparece con más nitidez cuando se mira el universo total de personas endeudadas. Un relevamiento de la consultora Analytica, elaborado en base a registros del BCRA y del Indec, estimó que 5,3 millones de personas se encuentran en situación de mora tardía dentro del sistema financiero argentino. Esa cifra equivale al 26,9% de los 19,8 millones de individuos que tienen algún tipo de financiamiento activo en el denominado sistema financiero ampliado.
Ese sistema ya no se limita a los bancos. Incluye también a fintech, mutuales, cooperativas, tarjetas de consumo, cadenas de electrodomésticos y fideicomisos financieros. Aun así, la mayor parte de la deuda sigue concentrada en las entidades bancarias, que reúnen el 82,4% del total. Las fintech explican el 10,1% y el resto de los jugadores, el 7,5%.
En conjunto, el endeudamiento de las familias asciende a $74,2 billones, un monto equivalente al 6,5% del Producto Interno Bruto. La cifra da cuenta del peso que volvió a ganar el crédito en la economía doméstica y, al mismo tiempo, de la fragilidad que aparece cuando el repago se complica.
El informe del Banco Central también muestra que no todas las líneas se comportan igual. Los hipotecarios continúan con los niveles de mora más bajos, con un ratio de 1,5%, mientras que las líneas UVA exhiben un deterioro mayor dentro del segmento con garantía real. En paralelo, la autoridad monetaria estimó que en abril se sumaron 1.534 nuevos deudores hipotecarios y que en los últimos 12 meses hubo casi 39.800 altas, en más de un 95% correspondientes a créditos ajustados por UVA.
La foto que deja abril es la de un sistema financiero que todavía conserva solvencia, pero con una porción cada vez más grande de hogares que no logra sostener el pago de sus deudas en tiempo y forma. La mora de las familias no sólo quedó en un récord histórico: también se convirtió en uno de los indicadores más sensibles para medir hasta qué punto la recuperación del crédito convive con bolsillos mucho más ajustados.
SUSCRIBITE a esta promo especial