La pérdida de empleos registrados en la industria, el comercio y la construcción impulsó un aumento cercano al 30 por ciento del seguro por desempleo, en un contexto donde el haber promedio queda relegado ante el costo de vida.
Entre enero y septiembre de 2026, un total de 145.004 trabajadores registrados despedidos sin justa causa comenzaron a cobrar la Prestación por Desempleo de la Seguridad Social, según reflejan datos oficiales.
Esta cifra marca un incremento del 29,4 por ciento en comparación con las 112.056 altas contabilizadas en el mismo período de 2025.
Tres sectores clave
El impacto laboral se concentró principalmente en tres sectores que vienen con índice en caída: la industria lideró con 35.922 casos, seguida por el comercio con 32.928 y la construcción con 21.663.
Al considerar las altas y las bajas por reincorporación laboral o agotamiento del beneficio, un total de 127.613 personas percibieron esta prestación en septiembre.
El cobro promedio alcanzó los $325.368, lo que representa una suba interanual del 18,7 por ciento respecto de los $274.324 de un año atrás. Sin embargo, este ajuste del haber quedó significativamente por debajo de la inflación interanual del 33,4 por ciento.
El perfil de los beneficiarios en septiembre muestra que 86.288 son varones y 41.325 son mujeres.
La Provincia, al tope
En cuanto a la localización geográfica, la provincia de Buenos Aires encabeza la nómina con 54.936 receptores, seguida por Santa Fe con 9.698, Córdoba con 9.658 y la Ciudad de Buenos Aires con 9.029.
En el acumulado de los últimos dos años y nueve meses correspondientes a la administración de Javier Milei, la suma de altas alcanzó las 473.186 prestaciones (174.335 en 2024, 153.847 en 2025 y 145.004 hasta septiembre de 2026).
Este volumen representa un salto respecto a los registros de años anteriores, cuando se contabilizaron 108.942 altas en 2023 y 86.268 en 2022.
A quién alcanza
El derecho a percibir este seguro abarca a empleados en relación de dependencia amparados por la Ley 24.013 de Contrato de Trabajo desvinculados sin justa causa, por fin de contrato o causas externas.
Para acceder, se exige contar con al menos 6 meses de aportes en los últimos 3 años previos al despido. Para trabajadores eventuales o de temporada, el requisito es poseer menos de 12 meses trabajados en el trienio y más de 90 días en el último año.
El beneficio se otorga por un período de hasta 12 meses, con 6 meses adicionales para mayores de 45 años, en un esquema descendente: se percibe el 100 por ciento los primeros 4 meses, el 80 por ciento entre el quinto y el octavo mes, y el 70 por ciento entre el noveno y el duodécimo mes.
Durante este lapso, los beneficiarios conservan la cobertura de obra social, asignaciones familiares y el cómputo del tiempo para la antigüedad jubilatoria.
Pese a que en 2023 el Consejo del Salario Mínimo estableció que la prestación debía equivaler al 75 por ciento de la mejor remuneración habitual de los 6 meses previos, la resolución fijó un piso del 50 por ciento y un tope del 100 por ciento del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) vigente.
SUSCRIBITE a esta promo especial