En sectores del Gobierno nacional se admite que errores propios cometidos básicamente en el Congreso, contribuyeron a lograr lo que hasta hace algunas horas parecía imposible: que el peronismo vuelva a juntarse en busca de articular una oposición más sólida frente a Javier Milei.
El debate por la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y en particular el del capítulo vinculado a la extranjerización de tierras, no sólo generó la movilización de distintos sectores sociales, sino que además terminó por empujar a un peronismo sumido en una disputa interna fuerte, a ensayar un acercamiento que tiene como incentivo condicionar el proyecto de reelección Milei.
Ese interés superior volvió a juntar a Máximo Kirchner y Axel Kicillof, distanciados desde hacer tiempo y embarcados en una pelea por el liderazgo partidario. En ese encuentro que se desarrolló en el salón de un hotel porteño estuvieron además Sergio Massa, que viene levantando fuerte el perfil, y los gobernadores de Formosa, Gildo Insfrán, de La Pampa, Sergio Ziliotto, además del senador por de Santiago del Estero Zamora, Gerardo Zamora, hombre político fuerte de la provincia y jefe político del actual mandatario, Elías Suárez.
A ellos se sumaron los dos jefes del los bloques peronistas en el Congreso José Mayans (Senado) y Germán Martínez (Diputados).
Esa constelación peronista estuvo durante cuatro horas analizando una cuestión central: cómo lograr que el Gobierno nacional no avance con la suspensión de las Primarias en el próximo turno electoral.
Para Milei, conseguir el objetivo de que no haya PASO en 2027 o al menos que se transformen en no obligatorias, como contó este diario hace algunas semanas, se ha vuelto no sólo una obsesión sino una necesidad política imperiosa.
La Casa Rosada ha cimentado el plan de reelección del Presidente sobre la base de no exponer a su candidato a ese test electoral. El peronismo lo sabe y por esa razón comenzó a actuar en consecuencia.
El oficialismo se mira en el espejo de Mauricio Macri y el reflejo de lo que ocurrió en 2019. En ese entonces, el líder del PRO iba por la reelección pero el resultado de las Primarias sepultó por completo su plan electoral. La derrota por casi 20 puntos frente a Alberto Fernández sentenció por anticipado la puja presidencial. En las generales de octubre Macri remontó, pero la suerte estaba echada.
Milei busca ahora eludir ese trámite. Quiere ir directamente, a suerte y verdad, a las generales de octubre. Por eso busca tejer acuerdos en el Congreso para que, al menos, las Primarias no sean obligatorias para los candidatos que, como él, no tendrán competencia interna.
Si en las PASO no participaran todos los candidatos, el resultado de ninguna forma podría ser leído como predictivo de lo que pudiera pasar más adelante. Tampoco generaría una foto fiel del humor del electorado porque se estima que un porcentaje no muy significativo concurriría a las urnas. Es decir, la influencia del resultado no tendría un impacto decisivo de cara a las generales.
Cuando la ponderación social de la administración libertaria aparece afectada por la caída del poder de compra de los salarios y la imagen del Presidente cae en simultáneo, la Casa Rosada busca acordar con gobernadores de origen peronista que han funcionado como aliados en varias votaciones, para poder avanzar con el plan de ir a plebiscitarse directamente a octubre. En esa lista aparecen los mandatarios de Salta (Gustavo Saez), Catamarca (Raúl Jalil) y Tucumán (Osvaldo Jaldo). Los tres, clave para aportar los votos que al oficialismo le faltan en el Congreso.
NECESIDADES PROPIAS
El peronismo puso manos a la obra para intentar bloquear ese movimiento oficialista. La cumbre del martes por la noche fue el puntapié inicial de una movida que persigue el objetivo de dinamitar el plan electoral del Presidente.
El desafío requiere de sumar actores. Básicamente, de convencer a gobernadores del PJ cercanos al Gobierno de no sucumbir al acuerdo con la Casa Rosada.
Más allá de procurar bloquear la estrategia oficialista, el peronismo también actúa mirando su propia disputa interna. Con una dinámica de confrontación lanzada entre Kicillof y el kirchnerismo, la vigencia de las PASO asoma como un elemento indispensable para evitar su propia división.
Esa necesidad se traslada a la Provincia donde asoman varios candidatos a gobernador y las Primarias surgen como una instancia que contribuiría en forma decisiva a eludir un quiebre.
Uno de los pilares del plan de reelección de Milei pasa por no ir a las Primarias
En la Gobernación afirman que la suerte de las Primarias en territorio bonaerense está atada a lo que ocurra a nivel nacional. Pero la idea pasa por sostenerlas.
Ese turno electoral en vigencia le permitiría al peronismo tener un ámbito para definir sus candidatos y atravesar por un escenario menos traumática.
Frente a esa necesidad sostenida por el objetivo de desarticular la estrategia de la Casa Rosada y atender la dinámica de su propia interna, la cumbre peronista habría apenas sobrevolado la discusión por la candidatura presidencial del espacio.
Si bien fueron cuatro horas de debate, el peronismo no profundizó esa discusión. Por ahora, el punto de coincidencia es evitar que la Casa Rosada suspenda las Primarias.
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