El escándalo judicial que selló la suerte de Manuel Adorni en el gobierno de Javier Milei sigue sumando capítulos. A pocos días de su renuncia a la Jefatura de Gabinete, otros dos funcionarios que respondían a él declararon ayer en Comodoro Py y aportaron detalles que podrían complicarlo en la causa por enriquecimiento ilícito. Mientras tanto, Adorni presentó su renuncia a un cargo de YPF.
En cuanto a los gatos de la polémica, por un lado, la secretaria de la Vocería Presidencial, Gisela Kocsis, contó que pagó con su tarjeta de crédito un lavarropas y un lavavajillas por $3,1 millones para la casa del exfuncionario en el country Indio Cuá. Dijo que Adorni le devolvió ese dinero en efectivo. Además, reveló que su esposa, Bettina Angeletti, también se presentó en una blanquería para pagar con dinero en mano $8.183.303 por sábanas y sommiers que Kocsis había comprado con su tarjeta, además de otros $400.000 en almohadas.
También declaró Luis Aluju, quien se presentó como un “amigo de toda la vida” del exvocero y que, según consta en la Justicia, es el titular de dos tarjetas de crédito con las que Adorni abonó dos proyectores para videojuegos por más de 3,6 millones de pesos.
Números que no cierran
Para los investigadores, los números no cierran: en poco más de dos años, el exministro coordinador gastó -solo con tarjetas- más de $139 millones. Un monto muy superior a sus ingresos como funcionario público.
Según la reconstrucción que la Justicia pudo hacer hasta el momento sobre los movimientos bancarios del exjefe de Gabinete, gastó con tarjeta de crédito $139.110.716,60 entre diciembre de 2023 y abril de 2026. Con un sueldo aproximado de $3,5 millones por mes, consumía en promedio entre 4 y casi 6 millones de pesos mensuales. Es decir, el doble de lo que declaraba ganar.
Por ejemplo, en 2024 los consumos con tarjeta de crédito promediaron los $4.248.781 mensuales; $50.985.375,92 al año.
En 2025, el promedio se disparó a $5.704.969,74 mensuales; $68.459.636,88 anuales.
Mientras que en solo cuatro meses de este año, de enero a abril 2026, los gastos con tarjeta fueron de casi 5 millones de pesos por mes, acumulando un total de $19.665.702,80.
La mira en el matrimonio
Según trascendió, sumando las tarjetas de Angeletti, el matrimonio acumuló $176 millones en consumos entre diciembre de 2023 y marzo de 2026. Solo Angeletti habría gastado $90,7 millones en ese período, con un promedio de $7,1 millones mensuales. La pareja habría costeado esos montos con 196 débitos bancarios en pesos.
Pero recurrió a dólares en efectivo para viajes, la compra de un departamento y la refacción de la casa de Indio Cuá. En total, fueron US$245.000 en negro para obras; US$185.000 en operaciones inmobiliarias y US$34.752 en viajes a Nueva York, Aruba y Bariloche.
A eso hay que sumarle deudas por US$335.000 en hipotecas privadas.
Modus operandi
A partir de los últimos testimonios que se sumaron a la causa, la Justicia interpreta que Adorni recurrió a un modus operandi para no dejar registrado a su nombre gastos que no podía justificar con sus ingresos. En todos los casos pidió a gente de su confianza que le prestaran sus tarjetas de crédito para hacer compras y devolvió el dinero en efectivo.
Fue el caso de su mencionada secretaria privada, quien facturó a su nombre los $8,1 millones en blanquería que Angeletti le reintegró en efectivo y lo mismo ocurrió con los electrodomésticos de Indio Cuá.
Algo similar declaró Luis Aluju, otro funcionario y amigo del platense que dijo contar con una extensión de tarjeta de Adorni desde hace 11 años y es el titular de dos plásticos con los que pagó dos proyectores para videojuegos de $1.831.795 cada uno ($3.663.590 en total), comprados el 13 de agosto y entregados en el departamento de la calle Asamblea.
El lunes, la que se presentó en la Justicia fue Laura Schiuma, directora general de Actividades Presidenciales de la Vocería, quien admitió haberle prestado una Mastercard con la que Adorni compró un monitor para videojuegos por $2.184.999,05. Dijo que le dio los datos de su tarjeta y él concretó la operación por la que luego le devolvió la plata en efectivo
Schiuma advirtió además que el entonces vocero y amigo quiso hacer otras compras con su plástico, pero no pudo. Detalló que en la tarjeta de ella quedó registrado un intento para adquirir un Smart TV y otros objetos, pero que esas transacciones fueron rechazadas.
Para justificar estos y otros gastos, Adorni corrigió varias veces sus declaraciones juradas: pasó de un patrimonio base de $622.646.891,98 a $944.575.052 en 2025. Explicó ese salto por una inversión en criptomonedas de 200.000 dólares entre 2014 y 2018, de la que hoy dice conservar 513.000 dólares.
El fiscal Gerardo Pollicita sospecha de esa coartada y es probable que en poco tiempo Adorni sea convocado por la Justicia federal para aclarar su situación patrimonial. Si finalmente es llamado a indagatoria, deberá declarar ante el juez Ariel Lijo.
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