Entre los cambios incluidos en la reforma laboral que el Gobierno reglamentó ayer se incluye la exención del Impuesto a las Ganancias para propietarios que ponen en alquiler o venden inmuebles.
La medida, oficializada a través del Decreto 406/26, establece que se entenderá por “casa-habitación” al inmueble destinado a vivienda única, familiar y de ocupación permanente. La exención sobre las ganancias derivadas de la locación o sublocación alcanza “a todas las unidades afectadas a ese destino por personas humanas o sucesiones indivisas, siempre que constituyan casa-habitación para el locatario o sublocatario”.
Un punto clave de la reglamentación es su alcance temporal: el beneficio comprende las ganancias devengadas a partir del 1° de enero de 2026, independientemente de la fecha de celebración del contrato, e incluye importes abonados por el uso de muebles, accesorios o servicios suministrados por el propietario.
El decreto también amplía la exención a las operaciones de compraventa. Personas y sucesiones indivisas, residentes en el país o en el exterior, podrán acceder a la exención respecto de los resultados obtenidos por la enajenación de inmuebles y la transferencia de derechos sobre inmuebles situados en la Argentina, siempre que las operaciones se hayan concretado desde el 1° de enero de 2026 en adelante.
La norma lleva la firma del presidente, Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni y el ministro de Economía, Luis Caputo.
IMPACTO EN LA RENTABILIDAD
Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), con estos cambios la rentabilidad de alquilar una propiedad podría aumentar hasta un 64% para los contribuyentes que tributen con la alícuota máxima.
El impacto varía según el régimen impositivo: quienes tributan la alícuota máxima del 35% experimentarían una mejora del 64% en su rentabilidad neta, pasando del 3,19% al 5,22%, mientras que los que tributan al 13% percibirían un aumento del 17%, subiendo de 4,47% a 5,22%.
Para los inscriptos en el régimen de monotributo, la rentabilidad anual se mantendría casi igual, en 5,17%, apenas por debajo del 5,22% proyectado para los autónomos beneficiados. De acuerdo con el IARAF, la eliminación de Ganancias para estos ingresos situaría la rentabilidad de los alquileres de autónomos por encima de la de los monotributistas, lo que podría motivar a algunos propietarios a migrar al régimen general para acceder a los nuevos guarismos.
La medida se enmarca en la estrategia del Ejecutivo de impulsar la oferta de inmuebles en alquiler, un mercado que en los últimos años mostró escasez de unidades disponibles, a la par que se dispararon los precios para los inquilinos.
En este sentido, la exención fiscal apunta a mejorar el ingreso para los propietarios y, en consecuencia, incentivar la incorporación de más propiedades al mercado inmobiliario.
SUSCRIBITE a esta promo especial