El histórico reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas sumó un nuevo capítulo internacional después de que trascendiera que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, habría ordenado a sus diplomáticos respaldar el pedido de Buenos Aires para que el Reino Unido acepte reabrir las negociaciones sobre el futuro del archipiélago. La información fue publicada por el diario británico The Telegraph y celebrada por el presidente Javier Milei, en medio del vínculo político que mantiene con el gobierno israelí.
Según el medio británico, Netanyahu habría instruido a sus representantes diplomáticos para modificar la tradicional posición de neutralidad de Israel frente a la disputa y acompañar en los organismos internacionales el llamado argentino al diálogo. De confirmarse, la decisión representaría un movimiento significativo en el escenario diplomático, aunque no supondría un reconocimiento formal de la soberanía argentina sobre las Islas.
Milei reaccionó a la noticia a través de su cuenta en la red social X, donde compartió una publicación del diario israelí The Jerusalem Post que daba cuenta de las instrucciones atribuidas a Netanyahu. El mandatario acompañó el mensaje con una sola expresión: “MAGA!”, el conocido acrónimo del movimiento político estadounidense liderado por Donald Trump.
La reacción presidencial reflejó la importancia que el Gobierno argentino le asigna al eventual respaldo de Israel, uno de sus principales aliados internacionales. Desde su llegada a la Casa Rosada, Milei profundizó las relaciones políticas y diplomáticas con Netanyahu, en una estrategia de alineamiento internacional que también incluye a Estados Unidos.
Sin embargo, el alcance del movimiento israelí requiere una distinción central: respaldar la apertura de negociaciones entre la Argentina y el Reino Unido no equivale a reconocer que las Malvinas pertenecen a la Argentina. Según precisó The Telegraph, el eventual cambio de posición apunta a promover conversaciones bilaterales, algo que Londres se ha negado a aceptar durante décadas.
Las tensiones entre Israel y Gran Bretaña
El posible giro diplomático también aparece vinculado con las diferencias que mantienen Israel y el Reino Unido por la situación en Medio Oriente. El artículo británico relacionó la nueva postura atribuida a Netanyahu con las sanciones impuestas por Londres contra asentamientos israelíes en Cisjordania, un conflicto que deterioró las relaciones entre ambos gobiernos.
Desde su llegada a la Casa Rosada, Milei profundizó las relaciones políticas con Netanyahu
En ese contexto, el respaldo a la apertura de negociaciones por Malvinas podría adquirir una dimensión que excede la relación entre Milei y Netanyahu, al introducir un nuevo elemento de tensión entre Israel y Gran Bretaña.
La posición israelí ya había comenzado a mostrar señales de cambio. A finales de septiembre, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, reclamó públicamente que su país reconociera la soberanía argentina sobre las Islas.
“Es hora de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las Islas Malvinas son territorio argentino ocupado, que los británicos le roban violentamente al pueblo argentino”, escribió entonces en X.
A diferencia de esa declaración, la posición atribuida ahora a Netanyahu sería más limitada y estaría centrada en la necesidad de reabrir el diálogo diplomático.
Por su parte, el embajador israelí ante las Naciones Unidas, Danny Danon, también se pronunció a favor de conversaciones directas entre Buenos Aires y Londres.
“Israel reconoce la importancia que el público argentino otorga a este tema, así como sus esfuerzos continuos a través de canales diplomáticos y de conformidad con los principios del derecho internacional”, afirmó el representante israelí.
Danon sostuvo además que cualquier avance debería contemplar los aspectos históricos, jurídicos y humanos vinculados con la controversia.
Sin embargo, después de la publicación del informe, la Embajada de Israel en Londres negó que Netanyahu hubiera impartido una instrucción para modificar la política oficial sobre Malvinas.
“Niego categóricamente esta acusación. No existe tal directiva”, afirmó Alex Gandler, portavoz de la representación diplomática israelí, en una publicación en X. La desmentida introdujo un elemento de incertidumbre sobre el alcance real del supuesto giro diplomático que Milei había celebrado.
EL RECLAMO POR EL PETRÓLEO EN MALVINAS
La controversia diplomática coincide con una nueva ofensiva argentina contra la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.
El Tribunal Internacional del Derecho del Mar convocó a audiencias para el 10 y 11 de noviembre por una presentación argentina vinculada con el proyecto petrolero Sea Lion, que contempla actividades de explotación de hidrocarburos en la zona de Malvinas.
La iniciativa involucra a la compañía Navitas Petroleum, de origen israelí, una circunstancia que agrega complejidad a las relaciones entre Buenos Aires y Jerusalén. El gobierno israelí sostuvo que no tiene intervención ni control sobre las operaciones de esa empresa privada.
SUSCRIBITE a esta promo especial