En Mar del Plata, los colegios de Arquitectura y Urbanismo y de Técnicos cuestionaron la ordenanza que regula la construcción mediante contenedores marítimos reutilizados y solicitaron al intendente Agustín Neme que no la promulgue. La norma fue sancionada por el Concejo Deliberante a fines de agosto.
La presentación fue realizada por el presidente del Colegio de Arquitectura y Urbanismo de la Provincia de Buenos Aires – Distrito IX (CAUBA DIX), el arquitecto Diego Domingorena, y el titular del Colegio de Técnicos de la Provincia de Buenos Aires – Distrito V, el maestro mayor de obras Diego Haag.
Ambas instituciones pidieron que el Departamento Ejecutivo ejerza la facultad de veto prevista en el artículo 108, inciso 2° del Decreto-Ley 6769/58 y que la ordenanza sea devuelta al Concejo Deliberante para una revisión y reformulación integral. También reclamaron que en ese proceso participen los colegios profesionales y otros organismos técnicos competentes.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con la falta de participación de las entidades durante el tratamiento de la iniciativa. Según señalaron, los colegios no fueron convocados ni consultados sobre los aspectos técnicos, pese a que la norma modifica condiciones del Reglamento General de Construcciones, afecta el Código de Ordenamiento Territorial e incorpora nuevas responsabilidades para arquitectos, ingenieros y técnicos.
Entre las observaciones planteadas aparece la excepción a los anchos mínimos de habitabilidad establecidos por el Reglamento General de Construcciones. Los representantes explicaron que la ordenanza toma como referencia el ancho nominal de los contenedores, pero no contempla que las aislaciones y terminaciones exigidas por la propia norma reducen el espacio interior disponible.
También señalaron la falta de un sistema de trazabilidad que permita determinar el origen, la antigüedad, el historial de cargas y el estado de conservación de cada contenedor antes de incorporarlo a una construcción destinada a la permanencia de personas.
En ese sentido, advirtieron que algunos contenedores pudieron haber sido utilizados para transportar sustancias potencialmente peligrosas, tóxicas, corrosivas, hidrocarburos o productos químicos. Además, remarcaron que los pisos de madera podrían haber recibido tratamientos químicos.
Otro de los puntos cuestionados es el alcance de la responsabilidad profesional. Los colegios consideran que la ordenanza no establece con precisión las incumbencias, la matriculación ni la responsabilidad del profesional actuante frente a cuestiones que quedan fuera de su control, como la fabricación y el historial de utilización del contenedor.
A su vez, reclamaron parámetros técnicos verificables sobre seguridad estructural, comportamiento frente a la corrosión, aislación térmica y acústica y otras condiciones vinculadas con las características climáticas de General Pueyrredon.
“La solicitud no implica una posición contraria a la utilización de contenedores marítimos ni a la incorporación de nuevas tecnologías constructivas”, aclararon en la presentación.
Por el contrario, sostuvieron que el objetivo es que su regulación “se enmarque en condiciones técnicas, jurídicas y de seguridad adecuadas”. En ese sentido, plantearon que las normas municipales deben acompañar la incorporación de nuevos sistemas constructivos sin dejar de garantizar estándares de seguridad, habitabilidad y salubridad.
Como alternativa, los colegios propusieron el veto parcial de los artículos 2°, 3° y 8° de la ordenanza. También solicitaron crear una mesa de trabajo que incluya a colegios y consejos profesionales, cámaras empresarias, entidades gremiales, universidades y organismos técnicos municipales.
La propuesta apunta a elaborar un marco normativo integral para los sistemas constructivos industrializados, modulares y no tradicionales. Entre otros aspectos, debería contemplar mecanismos objetivos de trazabilidad y certificación de aptitud técnica, además de requisitos vinculados con seguridad estructural, protección contra incendios, habitabilidad, salubridad, aislación térmica y acústica, protección anticorrosiva y durabilidad.
“La problemática que la ordenanza intenta abordar es real y actual”, reconocieron las instituciones. Sin embargo, consideraron que la regulación no debería limitarse a los contenedores marítimos reutilizados, sino incluir también sistemas tridimensionales, panelizados, prefabricados, construcción en seco y otras tecnologías no tradicionales.
Ambos colegios pusieron a disposición del Municipio el conocimiento y la experiencia de sus profesionales para trabajar en una normativa que permita incorporar nuevas tecnologías a la construcción y, al mismo tiempo, garantice condiciones adecuadas de seguridad, habitabilidad y salubridad.
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