El kirchnerismo convocó este martes a un acto por recordar el cuarto aniversario del atentado contra Cristina Kirchner, pero al final se terminó transformando en una plataforma para alentar la candidatura de la ex presidenta para las elecciones del año que viene.
El encargado de potenciar esa idea sobre la que viene trabajando La Cámpora desde hace meses fue el propio Máximo Kirchner, quien fue el único orador de la movida que se escenificó en San José 1111, el lugar donde la ex mandataria cumple prisión domiciliaria. El diputado nacional no dejó lugar para dobles interpretaciones. Dijo que su madre “se prepara y por eso fue a la ONU a reclamar por sus derechos políticos”.
El kirchnerismo aguarda un pronunciamiento de ese organismo para los próximos meses. En caso de ser favorable, impulsará la candidatura presidencial de Cristina aún cuando pesa sobre ella la inhabilitación para ejercer cargos públicos como accesoria a la condena en la causa Vialidad.
La contundencia de aquella definición hizo juego con las críticas que Máximo Kirchner deslizó sobre Axel Kicillof, con quien está enfrentado. Máximo agradeció a “quienes firmaron el documento” de apoyo a Cristina y luego, apuntó: “Si ustedes supieran las miserias que hay en la política”.
Ocurre que el Gobernador no fue uno de los que suscribió el pronunciamiento que se leyó al comienzo de la actividad en el que se cuestionó la detención de la ex mandataria y se condenó el intento de magnicidio ocurrido hace cuatro años. Si bien Kicillof se expresó en las redes sociales condenando el atentado, el gesto no alcanzó a los ojos de La Cámpora.
“La democracia no admite la eliminación del adversario”, es el título del documento del peronismo, en el que se busca “reflexionar sobre las condiciones políticas, culturales y comunicacionales que hicieron posible que un arma cargada fuera gatillada a centímetros de su rostro”.
“Aquel hecho (por el atentado) no puede ser reducido a un episodio aislado ni desvinculado del clima político que lo precedió. Durante años, la Argentina asistió a la instalación sistemática de discursos de odio, campañas de estigmatización, noticias falsas -fake news-, operaciones de desinformación y distintas formas de violencia política dirigidas contra quienes participan de la vida pública y, de manera particularmente intensa, contra Cristina Fernández de Kirchner”, se añadió en el comunicado.
El pronunciamiento fue firmado por el senador y vicepresidente del Partido Justicialista José Mayans; el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y los diputados nacionales Miguel Ángel Pichetto y Juan Grabois, entre otros. No aparece, como se dijo, la firma de Kicillof. Tampoco la del resto de los gobernadores del PJ.
En la Gobernación se excusaron por la falta de apoyo. “No nos avisaron”, dijeron.
En su alocución, Máximo Kirchner atacó el modelo económico de Javier Milei, pero también las políticas que llevaron a la debacle al gobierno de Fernando de la Rúa y las aplicadas por Mauricio Macri durante su mandato, y llamó a hablar menos de la interna en el peronismo.
ENCUESTAS
“Muchos ahora miran las encuestas y ven cómo crece Cristina”, dijo Máximo Kirchner en un tramo de su discurso, a lo que inmediatamente la multitud congregada en la calle irrumpió en el ya conocido cántico de “Cristina presidenta”.
La actividad volvió a dejar en evidencia la disputa interna que cruza el peronismo. Kicillof, por su lado, sigue construyendo su candidatura presidencial, mientras que el kirchnerismo duro reiteró, en el acto, que su única líder y conductora es la ex presidenta a la que quiere como candidata el año que viene.
Ese deseo quedó reafirmado incluso con el tema musical elegido para el final del acto. “Siempre regresaré, en cualquier lugar me verás”, fue la canción de Divididos que se escuchó como para reafirmar la idea central: que para el kirchnerismo duro Cristina es la única alternativa para 2027.
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