El diputado nacional Máximo Kirchner encabezó su propia actividad en el Chaco, bien lejos de la organizada por Axel Kicillof. Junto al ex gobernador Jorge Capitanich, envió mensajes a la interna partidaria y afirmó que su madre “está secuestrada”.
En ese marco, el líder de La Cámpora apuntó contra los dirigentes que pronuncian discursos de confrontación y luego no sostienen sus posiciones. “Hay muchos que les gusta agarrar el micrófono y subirse a las tarimas a decir discursos lindos y a prometer batalla, que después al primer chasquibún salen corriendo”, afirmó. Si bien no identificó a destinatarios concretos del mensaje, fue en clara referencia a la disputa interna que libra el peronismo.
Antes había advertido que la unidad, por sí sola, no resuelve las diferencias del espacio: “Ojalá, compañeros, alcanzara con la unidad”, señaló.
Máximo Kirchner recordó además que en 2018 procuró convocar a los distintos sectores del peronismo, pero que algunos “le dieron vuelta la cara a Cristina” Fernández de Kirchner. El señalamiento se sumó a su defensa de la expresidenta, a quien presentó como una dirigente que mantiene respaldo porque “no la quiebran” ni la hacen actuar contra su pueblo.
“LA TIENEN SECUESTRADA”
“A Cristina hoy el poder económico más concentrado y recalcitrante de la Argentina, que son unos poquitos empresarios, la tienen secuestrada en San José”, refirió.
“Cristina crece en las encuestas no sólo porque el pueblo argentino tiene memoria sino porque entienden que es una mujer fuerte, que no la quiebran, que no la hacen ir en contra de su pueblo ni aun metiéndola presa ¡Esa es la dirigencia que necesita la Argentina!”, expresó al volver a respaldar una eventual candidatura de la ex mandataria y establecer una nueva toma de distancia del proyecto político de Axel Kicillof.
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