La provincia de Buenos Aires continúa siendo uno de los principales motores de la lechería argentina en un contexto marcado por una paradoja: crece la producción, pero disminuye la cantidad de tambos.
Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), durante mayo se produjeron 915,5 millones de litros de leche en el país, un 2% más que en el mismo mes de 2025.
Sin embargo, el número de establecimientos en actividad cayó un 2,5% interanual. Actualmente funcionan 8.813 tambos, 226 menos que hace un año.
La tendencia también se replica en territorio bonaerense. En mayo de 2025 se contabilizaban 1.760 tambos, mientras que este año la cifra descendió a 1.739, lo que representa una reducción de 21 unidades productivas.
Los especialistas atribuyen este fenómeno a un proceso de concentración que favorece a los establecimientos de mayor tamaño. Aunque disminuye la cantidad de explotaciones, aumenta la productividad gracias a la incorporación de tecnología, mejoras de gestión y mayores escalas de trabajo.
Dentro de la provincia, la cuenca Mar y Sierras —que incluye distritos como Tandil, Azul, Balcarce y Necochea— se mantiene entre las más eficientes del país, con un promedio de 6.055 litros diarios por establecimiento.
No obstante, los productores advierten que los elevados costos operativos, la pérdida de rentabilidad y las dificultades financieras continúan afectando especialmente a los tambos familiares y de menor escala.
Desde el sector consideran que la concentración seguirá avanzando, aunque sostienen que los establecimientos medianos y pequeños aún pueden mantenerse competitivos mediante inversiones en tecnología y mejoras en la gestión productiva.
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