El Gobierno resolvió activar anuncios que tenía guardados desde hacía tiempo. El de mayor peso fue el cambio en las reglas del Banco Central, pensado para impedir que la entidad financie al Tesoro emitiendo moneda. Es una versión más acotada de lo que Milei planteaba al asumir, cuando apuntaba a cerrar directamente el organismo camino a una dolarización; ese esquema perdió impulso porque, en la práctica, buena parte de la población siguió manejándose con pesos en su día a día.
Voceros de Balcarce 50 admiten que el momento elegido no es casual: aunque los sondeos no son parejos, la marca de La Libertad Avanza resiste, y con más de un año por delante hasta la elección, ahora conviene instalar definiciones que después, más cerca de octubre, saldrían más caras.
En el mismo lote entró el decreto que habilita expulsar del país a extranjeros que promuevan el odio o la violencia contra la Argentina, firmado cuando ya bajaba la ola de críticas surgida durante el Mundial. A eso se suma la insistencia oficial en cobrarles matrícula a los estudiantes extranjeros de universidades públicas.
OTRO CRUCE CON LULA, CON RÉPLICA EN BRASILIA
En el plano internacional, Milei volvió a chocar con Lula da Silva: durante un acto en San Pablo lo llamó ladrón y sumó otro insulto de tono ideológico, mientras se mostraba abiertamente a favor de Flávio Bolsonaro, su rival en la carrera presidencial brasileña. Ya se habían cruzado antes, en 2023, cuando Milei lo calificó de corrupto en una entrevista y luego se negó a pedirle disculpas. Esta vez, apenas circularon los agravios, en el entorno de Lula empezaron a delinear una respuesta que incluía endurecer los controles aduaneros a los productos argentinos.
Santilli le reclamó a Villarruel que renuncie y se potenció la interna en el Gobierno
Ese plan más duro se enfrió cuando aparecieron dos datos incómodos para la Casa Rosada: la opinión pública brasileña reaccionó mayormente en contra de la intervención de Milei, y en el propio lanzamiento de campaña de Bolsonaro se terminó hablando más del presidente argentino que del candidato. El canciller Pablo Quirno, que había compartido el escenario en San Pablo, salió después a bajar el tono asegurando que nunca se había hablado de romper relaciones. Del lado brasileño, sancionaron al funcionario de Economía que había tratado de payaso a Milei, y el embajador que había sido retirado en protesta ya tiene fecha para volver a su puesto en Buenos Aires.
LA CUMBRE DE LA DERECHA REGIONAL
En paralelo, el Presidente reforzó su costado de líder regional: estuvo en Perú para la asunción de Keiko Fujimori, tiene agendado un viaje a Colombia para la de Abelardo de la Espriella y sumará una parada en Ecuador para reunirse con Daniel Noboa. Todo esto se conecta con un plan que el Gobierno confirma que sigue en pie: una cumbre de mandatarios de derecha en Buenos Aires, con la presencia ya descontada de referentes de Chile, El Salvador, República Dominicana, Paraguay, Panamá y Bolivia, entre otros países.
VILLARRUEL, SANTILLI Y UNA PELEA QUE LLEGÓ A LA CÚPULA
El otro frente es puertas adentro y tiene como protagonistas a la vicepresidenta Victoria Villarruel y al jefe de Gabinete Diego Santilli. Trascendió que Villarruel dejó entrever que el Presidente actúa como si estuviera perseguido por conspiraciones inexistentes, algo cercano a hablar de una paranoia política. La respuesta llegó rápido: Santilli le reclamó la renuncia. Es un cruce que llama la atención por lo inusual —compromete a las dos figuras más altas del propio espacio— y por el momento en que se dio, apenas horas después de que la titular del FMI, Kristalina Georgieva, celebrara en público la estabilidad económica que el equipo viene mostrando.
CRISTINA BUSCA PROTAGONISMO
El nombre que atraviesa la semana puertas adentro del peronismo es el de Cristina Kirchner. Su reciente presentación ante Naciones Unidas, vinculada a la condena que la tiene inhabilitada, funcionó también como un mensaje político hacia su propio espacio: dejó claro que se piensa candidata y puso a Axel Kicillof frente a una definición incómoda, entre confrontarla o alinearse con la estrategia que baja desde su entorno. La lectura que circula puertas adentro del peronismo es que no habría lugar para un espacio que la corra del centro.
Esa jugada, además, le viene bien a los planes de Milei: el mismo mensaje por cadena nacional pensado para presentar la reforma del Banco Central terminó, en los hechos, dedicado casi por completo a cuestionar a la expresidenta. Todo indica que a ambos, Milei y Cristina, les conviene la misma polarización: a él, para intentar ganar en primera vuelta; a ella, para seguir siendo la referencia excluyente de su espacio.
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