Con un mensaje de fuerte tono electoral, el presidente, Javier Milei, deslizó ayer una suerte de autocrítica al admitir que la consecución de un nuevo mandato estará atada a los resultados de su gestión. No obstante, ratificó el rumbo económico y volvió a disparar contra el kirchnerismo, empresarios y periodistas críticos de su gobierno.
Durante el cierre del encuentro “Vientos de Cambio”, organizado por la Fundación Libertad y Progreso en el Hotel Sheraton de Retiro, el mandatario se refirió a su posible reelección, pero reconoció que “si nosotros no mostramos resultados se hace difícil acompañar”.
En otro tramo, lanzó una de las frases más fuertes de su discurso: “Si no ganamos, es porque como sociedad nos estamos eligiendo suicidar”.
El mandatario rechazó luego cualquier posibilidad de flexibilizar las políticas fiscal y monetaria. “Piden que flexibilicemos nuestra política monetaria y fiscal y la respuesta es: no vamos a hacer eso”, advirtió. “El resultado fiscal no se negocia”, insistió, y agregó: “No vamos a parar hasta terminar de derrotar la inflación”.
Remarcó además que “al populismo no se le gana haciendo populismo” y que “las buenas políticas no se negocian”.
El Presidente reivindicó los resultados de su administración y aseguró que la pobreza bajó del 53% al 28%, mientras que, según sus cifras, se eliminaron más de 70.000 empleos públicos y se generaron más de 600.000 puestos de trabajo privados.
FUERTES CRÍTICAS
De cara a las próximas elecciones, Milei se mostró confiado. Aseguró que volverá a ganar y cargó contra el “maldito kirchnerismo”, al que aseguró haber superado por 17 puntos.
En otro pasaje, Milei volvió a apuntar, aunque sin mencionarlos, contra los empresarios Javier Madanes Quintanilla, dueño de FATE, y Paolo Rocca, CEO de Techint, según el mandatario “corruptos que vivían del subsidio” en gobiernos anteriores.
También cargó contra los medios: “A pesar de los sucios y corruptos periodistas que apuestan al fracaso de la Argentina, les estamos ganando por goleada”, se evalentonó y hasta responsabilizó a la prensa por la derrota de Mauricio Macri y el triunfo de Alberto Fernández.
“Todo estaba funcionando bien, pero los medios se dedicaron a crear la idea de que era un caos que iba a explotar y terminó explotando“, dijo sobre 2019 y siguió: “Gracias, malditos periodistas, por traernos a Alberto Fernández. Pero después trajeron un liberal libertario [por él mismo]”.
Luego le echó la culpa al periodismo de “tapar” los supuestos logros de su Gobierno y hasta llegó a afirmar que si él fuera peronista habría calles con su nombre.
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