El presidente, Javier Milei, renovó sus habituales ataques a la oposición y el periodismo crítico, solo que esta vez el episodio cobró un cariz especial porque lo hizo ante alumnos de un colegio secundario.
El discurso del primer mandatario tuvo lugar en la escuela ORT del barrio porteño de Almagro, donde encabezó una charla frente a alumnos de 4° y 5° año. Si bien la actividad había sido presentada como un encuentro sobre ética e inteligencia artificial, durante los cerca de 40 minutos que duró la exposición, el jefe de Estado se dedicó a defender su gestión y volvió a arremeter contra periodistas y dirigentes opositores. La visita estuvo, además, rodeada por un fuerte operativo de seguridad y un marcado hermetismo.
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo cuando Milei habló sobre la propiedad privada. “La propiedad privada no es una convención humana arbitraria”, sostuvo, antes de afirmar que se trata del reconocimiento de que el trabajo pertenece a quien lo realiza. En ese momento agregó: “Esto le vendría bien a los periodistas”.
La frase generó silbidos y abucheos entre los estudiantes. Lejos de detenerse, el Presidente arengó: “Si quieren hacerlo más fuerte, se los voy a festejar”.
El libertario también cuestionó a la oposición y destacó la estrategia de su gobierno. “Por más sucios que sean, eso no significa que nosotros tengamos que jugar sucio”, afirmó. En ese marco, acusó a sus adversarios de utilizar de manera “repugnante” los problemas económicos de la población.
El Presidente planteó además una fuerte dicotomía política al sostener que “no hay tercer camino” y simplificó: “Elegimos el bien, prosperamos. Elegimos el mal, nos hundimos.
Las críticas a los medios volvieron a aparecer cuando Milei recurrió a los Diez Mandamientos para hablar sobre cuestiones morales. Al mencionar “no robarás” y “no darás falso testimonio”, señaló: “Esto es para los periodistas que me tratan de hundir”. Sus palabras volvieron a generar reacciones entre los alumnos.
La inteligencia artificial, que figuraba entre los ejes anunciados para la actividad, quedó en un segundo plano frente a las definiciones políticas. Milei vinculó la discusión tecnológica con cuestiones éticas y morales, pero buena parte de su exposición estuvo centrada en los principios que, según sostuvo, deberían orientar la vida pública y en las críticas contra sus opositores.
Fuerte operativo
La visita presidencial estuvo rodeada de un importante despliegue de seguridad. Desde temprano se implementaron cortes de calles en los alrededores de la sede de ORT y se restringió el tránsito en la zona. También permaneció cerrada la estación Río de Janeiro de la línea A del subte, mientras efectivos de seguridad ingresaron al establecimiento para revisar las instalaciones.
El operativo incluyó perros antiexplosivos, efectivos armados en distintos sectores y personal apostado en los techos. La prensa no pudo ingresar al lugar y tampoco hubo una transmisión oficial en vivo de la charla. A los alumnos se les pidió que no grabaran el encuentro y el ingreso y circulación dentro de la escuela estuvieron fuertemente controlados.
El hermetismo alcanzó incluso a la organización previa. La presencia de Milei no había sido anunciada con demasiada anticipación y se buscó limitar la cantidad de adultos dentro del salón. Las imágenes de la actividad fueron difundidas posteriormente por el equipo de comunicación presidencial y mostraron al mandatario durante la charla y luego junto a estudiantes.
Acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la visita del Presidente a esta escuela, una de las más grandes de la comunidad judía en el país, fue gestionada por las propias autoridades educativas y por el presidente de la DAIA, Mauro Berenstein, en el marco de los festejos por el 90° aniversario de ORT Argentina.
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