El publicista Ramiro Agulla, referente de la industria publicitaria argentina y creador de algunas de las campañas comerciales y políticas más recordadas de las últimas décadas, falleció ayer a los 62 años, sin informarse las causas de su deceso.
Agulla fue uno de los fundadores de la histórica agencia Agulla & Baccetti, junto a Carlos Baccetti, desde donde impulsó piezas que marcaron una época y trascendieron el ámbito publicitario para convertirse en fenómenos populares.
Tras conocerse la noticia, Baccetti lo despidió con un mensaje en redes sociales: “Un prócer que se fue un 9 de Julio. Hasta eligió bien la fecha”.
Entre las campañas más emblemáticas de su carrera se encuentran “La llama que llama”, para Telecom; “Gueropa”, para Renault Clio; además de trabajos para marcas como Coca-Cola, Quilmes, OCA, Banco Itaú e YPF.
Y en el ámbito político, su nombre quedó asociado a la campaña presidencial de Fernando de la Rúa en 1999, cuando ideó el recordado spot “Dicen que soy aburrido”, considerado una de las piezas más representativas del marketing político en la democracia argentina.
A lo largo de su trayectoria también asesoró a dirigentes como Carlos Menem, Francisco de Narváez, el expresidente chileno Sebastián Piñera, el exmandatario mexicano Vicente Fox y el senador estadounidense John McCain.
“No soy político, soy publicitario”
Consultado en distintas oportunidades sobre su trabajo con referentes políticos, Agulla solía remarcar: “Yo no soy político. Soy publicitario. Hago anuncios, soy el chico del delivery”.
Nacido en Río Gallegos y criado en la ciudad de Buenos Aires, estudió publicidad en la Asociación Argentina de Agencias de Publicidad y recibió numerosos reconocimientos por su aporte creativo, siendo considerado uno de los principales impulsores del prestigio internacional alcanzado por la publicidad argentina.
Marcó un precedente en la forma de publicitar, con un discurso cinematográfico y la mirada de videoclip.
Trabajó durante más de tres décadas para empresas nacionales e internacionales y fue uno de los creativos argentinos con mayor reconocimiento en festivales de publicidad.
La campaña “La llama que llama” comenzó a emitirse en 1999 para promocionar un servicio de larga distancia de líneas telefónicas. Con el sello de la sociedad, la historia presentó a una familia de llamas antropomórficas que aprovechaba las tarifas reducidas de determinados horarios. El humor absurdo, los diálogos breves, la continuidad de los personajes y un fuerte cambio del paradigma de la publicidad nacional permitieron que la campaña permaneciera al aire durante varios años. El lenguaje cinematográfico y de videoclip rompieron con la solemnidad de los ‘90 y superaron a una veintena de comerciales, además de instalar expresiones que pasaron al lenguaje cotidiano.
La dupla desarrolló también “Gueropa”, una campaña que buscó posicionar a una línea de autos como un vehículo con estándares europeos fabricado en Argentina. Mientras que, para una reconocida marca de cervezas, desarrollaron varios comerciales vinculados al fútbol y a la amistad, entre ellos “El hijo pródigo”, “Sorpresa” y distintas piezas para los mundiales, que quedaron en el recuerdo, bajo el lema “El sabor del encuentro”.
En 2000 vendieron Agulla & Baccetti al grupo internacional Lowe, aunque ambos continuaron vinculados a proyectos de comunicación y publicidad. Años más tarde retomaron trabajos en conjunto a través de nuevas iniciativas enfocadas en creatividad, consultoría y comunicación estratégica.
SUSCRIBITE a esta promo especial