La celebración por el Día de la Bandera en Rosario dejó en evidencia, una vez más, la tensión entre Javier Milei y Victoria Villarruel. Después de la ceremonia, la Vicepresidenta cuestionó el respaldo que el Gobierno le dio a Manuel Adorni durante el acto y lanzó una de sus críticas más duras contra el jefe de Gabinete.
“Es un acto patrio, no era un acto para apoyar a Adorni”, afirmó. Y fue todavía más lejos: “No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. No me parece que fuera el lugar para hacer ningún apoyo”.
El silencio durante el discurso de Milei
Durante los 14 minutos que habló el Presidente, Villarruel evitó aplaudir en varios pasajes del discurso. Entre ellos, cuando Milei definió a Manuel Belgrano como “el primer intelectual liberal económico argentino”.
Consultada por esa actitud, la Vicepresidenta respondió que buscó mantener un perfil institucional. “He tratado de ser discreta. No creo que sume o no aplaudir rabiosamente. Es un acto patrio, no un acto partidario”, explicó.
Además de las diferencias políticas, el acto volvió a mostrar la distancia personal entre Milei y Villarruel.
La Vicepresidenta fue ubicada en la primera fila junto a las autoridades de Santa Fe, mientras que el resto del Gabinete quedó del otro lado del pasillo. Al llegar, Milei saludó uno por uno a sus ministros con abrazos y besos hasta llegar al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala. Allí interrumpió la ronda, dio media vuelta y subió directamente al escenario, sin saludar a Villarruel.
Antes de la ceremonia, la diputada libertaria Lilia Lemoine había anticipado el clima con una frase dirigida a la Vicepresidenta: “Espero que no me tape el monumento, que no se me ponga adelante. Ni loca la saludo”.
“Es un mensaje pésimo”
Tras el acto, Villarruel aseguró que asistió por invitación del Gobierno de Santa Fe, aunque sostuvo que igualmente habría estado presente. “No creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada. Es un mensaje pésimo que no haya saludo, que no haya invitación y que exista esta segregación”, sostuvo.
Pese a las críticas, buscó bajar el tono de la confrontación y aseguró que su intención era preservar el sentido institucional de la fecha.
“Yo defiendo, ante todo, lo que nos une. No quiero hacer de esto un acto político. La bandera representa la unión, el trabajo, el esfuerzo, la libertad y la honestidad”, afirmó.
Gestos que alimentaron la interna
La distancia también quedó reflejada en otros episodios de la jornada. Antes del inicio del acto, el diputado libertario por Santa Fe, Nicolás Mayoraz, giró para darle la espalda a Villarruel mientras ella se sacaba fotos con excombatientes de Malvinas.
Más tarde, el legislador observó que Federico Angelini, ex presidente del PRO santafesino y actual funcionario provincial, había saludado a la vicepresidenta. “Yo saludo a todos”, respondió Angelini al ser consultado.
A diferencia del Gobierno nacional, tanto el gobernador Maximiliano Pullaro como el intendente de Rosario, Pablo Javkin, saludaron a Villarruel y la invitaron a participar de la jura de la bandera de alumnos de escuelas rosarinas. Para ese momento, Milei y el resto de la comitiva nacional ya se habían retirado del Monumento a la Bandera.
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