El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la segunda revisión del acuerdo con la Argentina y habilitó un desembolso por 1.000 millones de dólares. El nuevo respaldo al gobierno de Javier Milei llegó el mismo día en que el Presidente anunció, desde la Bolsa de Cereales, una rebaja de las retenciones al trigo, la cebada y la soja.
El Directorio del Fondo aprobó la segunda revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF), lo que elevó los desembolsos acumulados a unos 15.800 millones de dólares sobre un total previsto de 20.000 millones de dólares aprobado en abril del año pasado. Sin embargo, el organismo dejó en claro las principales preocupaciones que mantiene hacia adelante: advirtió sobre la necesidad de acumular reservas, mejorar el acceso al financiamiento internacional y fortalecer la capacidad del país antes del ciclo electoral de 2027.
El comunicado del Fondo señaló que el desempeño del programa fue “mixto” hasta fines de 2025, con retrasos en la reconstrucción de colchones externos, y admitió que la Argentina no cumplió la meta de acumulación de reservas internacionales netas prevista para diciembre de ese año.
Pese a ello, el FMI valoró los avances en materia de inflación, equilibrio fiscal y reformas estructurales, a la par que destacó la “impresionante” reducción de la pobreza registrada en los últimos meses.
Uno de los mensajes más relevantes del comunicado apunta a la exposición del propio Fondo: la deuda pendiente de la Argentina asciende a 57.000 millones de dólares, equivalentes al 35 por ciento de toda la cartera crediticia del organismo.
Por eso,insistió en la necesidad de que el país recupere acceso a los mercados internacionales de capitales para refinanciar vencimientos y reducir gradualmente esa exposición.
En el plano monetario y financiero, el Directorio pidió seguir evolucionando hacia un esquema con mayor flexibilidad cambiaria y reclamó fortalecer la transparencia y la comunicación del Banco Central. También alertó sobre la necesidad de contener la volatilidad de las tasas de interés para mejorar la transmisión de la política monetaria y el crédito.
Además, el organismo exigió mejorar la calidad y difusión de las estadísticas de inflación, como así también reforzar los marcos regulatorios y de supervisión financiera.
Guiño del presidente al campo
En paralelo, y ante un auditorio repleto en el 172° aniversario de la Bolsa de Cereales, Milei anunció una rebaja de las retenciones al sector agropecuario.
“Vamos a bajar las retenciones de trigo y cebada del 7,5 a 5,5% a partir de junio 2026. Pero no solo eso, sería injusto si nos olvidamos de la soja. Y a partir de enero del 2027, según venga la recaudación, vamos a bajar entre un cuarto de punto y medio punto por mes de manera continuada hasta el año 2028 si nosotros reelegimos”, prometió el Presidente. Es decir que ató la promesa a un eventual próximo mandato.
Además del campo, anunció un esquema de reducciones de retenciones para distintos sectores industriales.
“A partir de julio de 2026 hasta junio de 2027 a la industria automotriz, a la industria petroquímica y a maquinarias les vamos a llevar las retenciones a cero”, anticipó y señaló que “el cronograma va a estar siendo informado por el Ministerio de Economía en estos días”.
En su discurso, el mandatario calificó a las retenciones como “la cara más visible” de lo que describió como un modelo sistemático de expoliación del campo para financiar al Estado, y aclaró que no bajará impuestos para luego tener que subirlos “como ha sucedido en gobiernos anteriores”, en una referencia velada a la gestión de Mauricio Macri, que revirtió una rebaja similar en 2018.
En otro tramo apuntó contra los controles al campo que aplicó el kirchnerismo que, dijo, “tiene fama de ser el mejor secretario de Agricultura de otros países”.
El anuncio fue recibido con expectativa por el sector, aunque el esquema para la soja —principal cultivo exportador— quedó condicionado a la marcha de las cuentas fiscales y a un resultado electoral todavía lejano.
SUSCRIBITE a esta promo especial