Osada, claramente con una cuota de enojo encima, la jefa de la bancada de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, publicó ayer en su cuenta de X un polémico video. Es una pieza diferenciadora del Gobierno, veta en la que ha venido trabajando casi artesanalmente.
En el video en cuestión se la ve trabajando en su despacho con una canción de Lali Espósito de fondo. Contexto: la joven cantante debe ser la persona del medio artístico más rechazada por el presidente Javier Milei. De hecho, es mutuo: ella se ha cansado de gastarlo en sus shows.
Además, las imágenes llegaron después de que la legisladora expresara su malestar por los cambios en el financiamiento del área de Discapacidad, incluidos en el Presupuesto 2027 que acaba de ser enviado al Congreso. Bullrich había señalado, molesta, que nadie le advirtió sobre esas modificaciones y que las mismas atentan contra los acuerdos parlamentarios que se estaban trabajando con los aliados.
En las imágenes, Bullrich aparece en su despacho del Senado mientras interactúa con una computadora y revisa documentos de trabajo junto a dos de sus colaboradores. En un momento del video, la senadora selecciona en YouTube el tema “No me importa”, de Lali Espósito. A quien Milei suele llamar despectivamente “Ladri Depósito”, por su supuesta vinculación artística con el gobierno anterior. Hace rato que no incurre en esa ofensa pero claramente, en la lógica libertaria, la joven está “en la vereda de enfrente”.
El video dura 1 minuto y 39 segundos. Comienza con Bullrich ingresando a su escritorio con el celular en la mano. Una vez en su silla, acomoda su computadora que tiene como fondo de pantalla una foto suya con su marido, Guillermo Yanco, y entra a la plataforma y le da Play al tema de Lali
En ese momento ingresa al despacho una asesora que le alcanza un café. Y atrás llega el pro-secretario parlamentario del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Cristian Larsen, quien le entrega una carpeta con documentos que Bullrich hace como que firma. Mientras ambos sonríen, la senadora comienza a tararear la canción de Lali. .”Sé que todos los peros tiene un porqué”, se le escucha decir.
Con quién es el enojo
Lo dicho: fue un paso estudiado. El posteo llega en un momento de una fuerte tensión entre Bullrich y la parte económica del oficialismo por los recortes de las partidas destinadas al ítem discapacidad en el proyecto de Presupuesto 2027, donde de hecho se propone derogar la emergencia del área. Según la senadora, esa poda no fue informada cuando se analizó la iniciativa en la mesa política del Gobierno violeta, hace un par de días.
“A mí me sorprendió porque estando en la mesa política el tema no salió a la luz y llegó el Presupuesto con esta introducción de cambios en la Ley de Discapacidad que no eran conocidos. Cuando uno es jefe de una bancada y no se entera estando en esa mesa cómo van a venir exactamente las cosas, se genera que uno llegue al Congreso y te dicen 'nos estás engañando', cuando yo no sabía. Y ahí quedás o como un tonto o como que los engañás”, protestó Bullrich ante más de un periodista el día jueves. “Eso resiente las relaciones, está bueno que nosotros corrijamos estos problemas”, agregó.
En privado dijo, según fuentes oficiales consultadas por este diario, otra cosa: “Me tratan de pelotuda”.
El enojo con el ministro de Economía, Luis Caputo, es total. Bullrich siente que el área económica no entiende la envergadura de la dificultad para conseguir apoyos aliados en el Congreso para un gobierno que no tiene mayorías propias. Caputo mandó un presupuesto con más ajuste pero Discapacidad es un área muy sensible, que afecta a casi 6 millones de personas y a sus respectivos familiares. El razonamiento de Bullrich: ajusten por otro lado porque los aliados no van a votar esto.
Trasciende que no fue la única enojada. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, también puso el grito en el cielo cuando auscultó con lupa el proyecto. Su área, sobre todo la parte social, que ha podido mantener bastante tranquila hasta ahora en base a una inyección de dinero en las ayudas familiares, también se vería afectada.
Otras diferenciaciones
No es la primera vez que Bullrich se diferencia del Gobierno. Hace algunos meses, en plena crisis por el patrimonio del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, salió a pedir públicamente que el hombre presentara “cuanto antes” su declaración jurada de bienes para despejar dudas sobre sus gastos. Leyó que el tema esmerilaba al Gobierno, que perdió cuatro meses bancando al apuntado.
También tomó distancia de Milei y su hermana Karina al forzar el tratamiento del pliego a jueza de la platense Verónica Michelli, vetada por ser cuñada del periodista Hugo Alconada Mon. Milei nunca firmó el pliego que fue aprobado por el Congreso, acto aberrante y anti republicano que la historia alguna vez juzgará.
Además la senadora viene señalando algunas “deudas” del modelo económico. Como la dilación para que las mejoras lleguen a las clases medias y remonten los índices de consumo. Eso siempre lo ha hecho con respeto y ponderando la recuperación de la macro economía.
El tema que eligió Patricia para su videito precede la situación de enfrentamiento de Milei con Lali pero obviamente es funcional al reclamo político de la senadora. Dice, por ejemplo: “No voy a cambiar, por mucho que ladren/ Sé que todos los “peros” tienen un “porqué“/ Cuando desespero, sé que estamos bien/ Nunca fui lo que querían de mí y no me importa/ Siempre están los que estuvieron ahí, el resto sobra/ Y las cosas que me pueden decir ya no me importan”.
Un dirigente del espacio bullrichista le dijo ayer a este diario: “Pato tiene los ovarios al plato”. Se refería a las decisiones del ala económica del gobierno -se incluye aquí la pulsión irrefrenablemente desreguladora del ministro Federico Sturzenegger, que generó por ejemplo el conflicto con los puertos no hace tanto- pero así y todo Bullrich por ahora no romperá con el Ejecutivo.
Aguantará estoica, aún sabiendo que es la dirigente con mejor imagen del país, tentación para algún despegue individual. Sabe Patricia que el Gobierno no puede darse el lujo de desprenderse de ella: no tiene otro actor en el Congreso con su bagaje político para negociar con la oposición. También sabe ella que, sin La Libertad Avanza, hoy difícilmente pueda apuntalar un proyecto propio. Las malas lenguas dicen que justamente trabaja para revertir eso mirando al futuro, en charlas privadas con actores de la centro derecha. Puntos suspensivos para esa cuestión.
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