En Pergamino, la Parroquia San Carlos fue el punto de partida de una edición histórica de la peregrinación hacia San Nicolás. A las 5 del sábado, 747 personas emprendieron el camino hacia el Santuario de la Virgen del Rosario, convirtiendo a la convocatoria en la más numerosa de sus cuatro décadas de historia.
Durante dos jornadas, los peregrinos atravesaron distintos puntos de la Ruta 188 acompañados por bajas temperaturas, viento y llovizna. A pesar de las dificultades, la marcha continuó sostenida por la oración, el acompañamiento y el objetivo de llegar a destino.
La organización había preparado durante meses cada detalle del recorrido, pero la cantidad de participantes superó las previsiones. Fernanda Panza, una de las organizadoras, describió la experiencia como “una peregrinación emocionante, llena, llena, llena de recuerdos, de emociones” y destacó que fueron muchas las personas que “le dijeron sí a María”.
El recorrido mantuvo sus tradicionales paradas en las localidades ubicadas sobre la Ruta 188. En Guerrico se celebró una misa y, como novedad, la pausa nocturna se realizó bajo techo, en Erezcano. Allí los caminantes pudieron descansar antes de retomar la marcha el domingo por la mañana rumbo a Campo Salles y, posteriormente, a San Nicolás.
Más allá de los kilómetros, cada participante llegó con su propia historia: hubo promesas, pedidos, agradecimientos y recuerdos compartidos entre familiares, amigos y grupos de personas que se fueron acompañando durante el trayecto.
El mal tiempo agregó una dificultad extra. El frío, el viento y la llovizna hicieron más exigente el recorrido, especialmente cuando aparecía el cansancio. En esos momentos, el apoyo de quienes acompañaban desde las distintas localidades resultó fundamental.
“Había gente alentándonos y diciendo que siempre para adelante”, contó Panza, quien también valoró los abrazos, las sonrisas y el aliento recibido durante la marcha.
La peregrinación contó además con enfermeros, personal de salud, patrulleros, grupos de apoyo y colaboradores que se ocuparon de acercar agua, disponer baños y asistir a los caminantes. También participaron vecinos e instituciones que ofrecieron sus instalaciones para las distintas paradas.
Finalmente, después de dos días de recorrido, los 747 peregrinos llegaron a San Nicolás. Pasadas las 17, fueron recibidos en el Santuario por el obispo de la Diócesis de San Nicolás, monseñor Hugo Santiago, quien celebró la misa de llegada.
Para la organización, el número de participantes dejó una alegría pero también nuevos desafíos. “La cantidad de gente sobrepasó lo que esperábamos, sobrepasó nuestras emociones, nuestros deseos”, reconoció Panza.
La celebración continuará el sábado 19 de septiembre con la Misa del Peregrino, prevista para las 19 en la Parroquia San Carlos de Pergamino. Será el encuentro para agradecer por el camino recorrido y cerrar una edición que quedó marcada por un récord de participación.
“Hay mucho por agradecer”, expresó Panza, quien resumió el sentimiento del grupo después de completar nuevamente el recorrido: “somos muy felices de poder haber llegado otros años más a los pies de María”.
SUSCRIBITE a esta promo especial