Las acciones argentinas registraron este miércoles una fuerte suba tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street, en una jornada marcada por el optimismo financiero tras el reciente desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la mejora en las reservas del Banco Central.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanzó 5,2% y volvió a superar los 3 millones de puntos, algo que no ocurría desde el pasado 8 de abril. Cerca del cierre, el panel líder se ubicaba en torno a las 3.080.000 unidades.
En paralelo, los ADR de empresas argentinas negociados en Nueva York mostraron importantes ganancias, encabezadas por los bancos. Las mayores subas eran para Banco Supervielle (+12,5%), Telecom (+10,4%) y Banco Macro (+9,2%).
También se destacó el desempeño de YPF, cuyo papel en Wall Street avanzó 6,3% y superó los 50 dólares por acción por primera vez desde 2011, pese a una baja cercana al 3% en el precio internacional del petróleo.
El impulso llegó además luego de que la calificadora Fitch mejorara la nota crediticia de la petrolera estatal, elevando su calificación de “CCC+” a “B-”, con perspectiva estable.
El riesgo país volvió a perforar los 500 puntos
En el segmento de renta fija, los bonos soberanos en dólares operaban con subas promedio de 0,3%, mientras que el riesgo país elaborado por JP Morgan retrocedía hasta los 498 puntos básicos, perforando nuevamente la barrera de los 500 puntos.
El movimiento del mercado se produjo tras el ingreso de USD 1.000 millones al Banco Central, correspondientes al último desembolso del FMI en el marco del acuerdo vigente con la Argentina. El Gobierno busca fortalecer reservas y asegurar divisas para afrontar vencimientos de deuda soberana por más de USD 4.000 millones previstos para julio.
En este contexto, las reservas internacionales ya se acercan a los USD 48.000 millones, su nivel más alto desde 2019, mientras que el Banco Central acumula compras por más de USD 9.100 millones en lo que va del año.
Licitación clave del Tesoro
El clima positivo del mercado coincidió además con una nueva licitación de deuda del Tesoro, orientada a refinanciar vencimientos en pesos y extender plazos de pago.
La oferta incluyó letras de corto plazo, bonos ajustados por inflación (Boncer), instrumentos atados al dólar oficial y títulos en dólares bajo ley argentina. El objetivo oficial es cubrir compromisos cercanos a los 11 billones de pesos.
Analistas del mercado señalaron que, debido al alto nivel de liquidez financiera, la licitación no presentaría mayores dificultades para el Gobierno, aunque advirtieron que la atención estará puesta en la demanda de los distintos instrumentos y en la capacidad del Tesoro para extender vencimientos.
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