Tras escuchar el crítico Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana, el presidente, Javier Milei, posó junto a su gabinete en el balcón de la Casa Rosada y luego convocó a una reunión con la que pretendió enviar un mensaje de unidad en medio de una tormenta interna que lleva semanas sin amainar pero a la que, según trascendió, no hubo mención.
El encuentro se dio en el marco de las tensiones que recrudecieron en la última semana. Y llegó con una fuerte carga simbólica: fue la primera vez que se vieron las caras el titular de la Cámara baja, Martín Menem, y el asesor presidencial Santiago Caputo, protagonistas de la última crisis interna del Gobierno.
Sin embargo, un funcionario presente precisó que la reunión fue de carácter meramente “teórico”: el Presidente abrió la convocatoria con su visión sobre la coyuntura y la marcha de la economía, expresó optimismo por los datos de actividad de abril y mayo, y luego trazó un diagnóstico de crecimiento y expansión. Después habilitó una ronda de exposiciones entre los ministros sobre los hitos de sus carteras, y el cierre quedó en manos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al que la Justicia investiga por presunto enriquecimiento ilícito y otras causas.
Trascendió que “no hubo ninguna mención” a los temas internos, según afirmaron cerca del Presidente. Al menos dos participantes ratificaron que tampoco se hizo referencia a las diferencias entre la senadora Patricia Bullrich y Karina Milei. La interna, que en los últimos días monopolizó la agenda pública, quedó oficialmente fuera del orden del día.
SILENCIO ANTE EL CONFLICTO
La reunión con la que ayer el Presidente buscó mostrar cohesión interna llegó luego de que el sábado 16, Caputo acusara públicamente a Menem de estar detrás de la cuenta “Periodista Rufus” en la red social X, desde la que se atacaba a buena parte del Gabinete, incluido el propio Caputo. Menem lo negó de plano. Milei lo defendió y calificó la acusación de maniobra “prefabricada”. Ese episodio obligó al mandatario a dar explicaciones, y luego fue desautorizado públicamente por miembros de “las fuerzas del cielo” que reportan a Caputo. “Le mintieron al Presidente”, dijo Daniel Parisini, conocido como “el gordo Dan”.
A ese conflicto se sumó el frente Bullrich-Adorni: desde hace casi 80 días el Gobierno no logra salir de la espiral de revelaciones en el caso por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete. Bullrich le exigió públicamente que presentara “de inmediato” su declaración jurada de bienes, algo que el ministro coordinador aún no hizo pese a que Milei anunció que lo haría. En los días previos al gabinete, Bullrich se anticipó y presentó la propia, agudizando el contraste.
En este marco, ayer Bullrich llegó sola a la Catedral Metropolitana y no subió al escenario frente al Cabildo. Tampoco fue incluida en la delegación oficialista que se trasladó a pie por la calle Rivadavia hasta el templo, ni fue invitada al escenario en el Cabildo donde estuvo el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Si recibió un abrazo del mandatario en el balcón.
Milei, por su parte, desplegó su habitual estrategia de equidistancia gestual. Al término del acto frente al Cabildo abrazó a Martín Menem y, poco más tarde, desde el balcón de la Rosada, hizo lo propio con el asesor presidencial.
DOS AFUERA
Más allá de la reunión de ayer, en el Gobierno evalúan que los próximos encuentros sean exclusivos de los miembros del Poder Ejecutivo y del asesor Caputo, dejando afuera a Bullrich y al titular de Diputados.
Por lo pronto, la mesa política tiene previsto reunirse hoy a las 11 con participación de Menem, Caputo, Adorni, Bullrich, Karina Milei, los ministros Luis Caputo y Diego Santilli, junto al secretario Ignacio Devitt y el subsecretario Eduardo “Lule” Menem.
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