En medio del debate por la creación de las Policías Municipales que vienen reclamando varios intendentes, un municipio del Conurbano dio un paso más en ese sentido al anunciar que dotará de armas no letales a los agentes de su patrulla urbana.
En San Isidro, el jefe comunal Ramón Lanús resolvió incorporar dispositivos de impacto disuasivo para los oficiales de la Patrulla Municipal, “una nueva herramienta destinada a fortalecer la capacidad de intervención ante situaciones de riesgo”, según definió.
El alcalde del PRO junto a otros del peronismo, viene empujando la idea de que se les permita a las municipios manejar la seguridad en sus distritos con una fuerza propia que articule con la Policía de la Provincia.
En una primera etapa, el equipamiento comprado en San Isidro será utilizado por los oficiales de las Brigadas de la Patrulla Municipal y luego se extenderá al resto de las unidades de seguridad local. “Son herramientas clave para incapacitar a delincuentes sin usar armas de fuego”, sostuvo Lanús.
“Los oficiales que calificaron como operadores y portarán estos dispositivos menos letales fueron entrenados con base en un protocolo específico de actuación y recibieron una capacitación integral, teórica y práctica, para su correcta utilización en servicio de seguridad pública”, informó el municipio.
Las pistolas Byrna son de color naranja y funcionan a base de dióxido de carbono. Pueden lanzar proyectiles cinéticos totalmente sólidos, químicos u orgánicos, como balines que al impacto se fragmentan y liberan una sustancia parecida al gas pimienta. Tienen la finalidad de incapacitar momentáneamente o disuadir a una persona que pone en riesgo a sus víctimas, a los policías y a sí mismo. Tienen un alcance aproximado de 20 metros.
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