La industria atraviesa un escenario de fuerte retroceso que tiene especial impacto en San Nicolás, Ramallo y Villa Constitución, donde la actividad metalúrgica ocupa un lugar central en la economía regional. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) registró caídas en producción, empleo y utilización de las instalaciones industriales desde el comienzo de la gestión de Javier Milei.
El organismo difundió los datos en el marco del Día de la Industria y señaló que la producción manufacturera se encuentra, en promedio, 10,2% por debajo del período utilizado como referencia. El deterioro alcanza además a la cantidad de empresas y puestos laborales.
Durante el primer semestre de 2026, la actividad industrial acumuló una caída interanual del 1,9%. Si se compara con el promedio registrado entre enero de 2022 y noviembre de 2023, el nivel de actividad resulta 8,1% menor.
La capacidad de las fábricas para mantener sus instalaciones en funcionamiento también se redujo. En junio, apenas el 59,1% de la capacidad instalada estaba siendo utilizada. De acuerdo con el CEPA, se trata de 9,5 puntos porcentuales menos que en junio de 2023.
La situación adquiere particular relevancia para el corredor productivo que integran San Nicolás, Ramallo y Villa Constitución. En el segmento metalmecánico, excluida la industria automotriz, la utilización de la capacidad instalada cayó 30,9% en relación con junio de 2023.
El retroceso también se tradujo en puestos de trabajo. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 97.312 empleos registrados dentro de unidades productivas industriales, mientras que desaparecieron 4.020 establecimientos manufactureros, según el relevamiento.
La conflictividad laboral constituye otro de los indicadores utilizados para medir el impacto de la crisis. El Observatorio de Conflictividad del CEPA detectó cierres, suspensiones de líneas, despidos y suspensiones de trabajadores. La industria metalúrgica y automotriz representó el 20% de los casos relevados.
Los números difundidos por el organismo coincidieron con el diagnóstico planteado por el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, quien cuestionó tanto al Gobierno nacional como a la administración bonaerense por la situación del sector.
“Siendo Intendente de San Nicolás, una ciudad que creció alrededor de la producción y el trabajo, hay cosas que vale la pena decir. En la provincia se están apagando máquinas y perdiendo puestos de trabajo”, sostuvo.
Passaglia apuntó particularmente contra el argumento de que el orden macroeconómico resolverá por sí solo los problemas productivos. “Claro que hay que bajar la inflación y ordenar las cuentas. Pero eso es una cosa y otra es llevarse puesto el tejido productivo”, afirmó.
También cuestionó al gobernador Axel Kicillof por las condiciones para producir en territorio bonaerense y mencionó problemas vinculados con rutas, infraestructura, impuestos y burocracia.
El jefe comunal cerró su planteo con una advertencia sobre el impacto social del deterioro industrial: “Un país serio necesita cuentas ordenadas y también que estén las condiciones para que las empresas nacionales crezcan, produzcan y generen trabajo”.
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