Diego Santilli se puso al frente de lo que parecen ser por estos días las prioridades del Gobierno en materia legislativa: la discusión por el Presupuesto 2027 (enviado el martes al Congreso), la Reforma Electoral y el proyecto de Malvinas. El jefe de Gabinete despliega una agenda de reuniones con siete gobernadores en menos de 24 horas para esa faena.
El Ejecutivo está apurado en modificar las leyes electorales después de que los tres jueces que integran la Cámara Nacional Electoral firmaran, hace menos de diez días, una acordada para advertir que no aceptarán cambios en la legislación con escasa anticipación a la fecha del comicio en el que se elegirá al nuevo Presidente. En este sentido, el Gobierno aparece deseoso de eliminar -o suspender en el peor de los casos- las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Santilli se reunió ayer en la Rosada con gobernadores del norte. Busca apoyo para sacar el Presupuesto 2027. Oficialmente se dijo que no fue tema de la reunión la reforma electoral, aunque suena improbable. Estuvieron Raúl Jalil (Catamarca), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
Aunque tienen origen peronista, Jaldo y Jalil son dos de los líderes provinciales que suelen acompañar las medidas que toma el presidente Milei, con quien tienen una relación oscilante.
Valdés, en tanto, es un referentes fuerte del radicalismo y le ganó en el 2025 las elecciones a La Libertad Avanza, luego de que no se llegara a un acuerdo para competir juntos en su provincia.
Sáenz pertenece a un espacio, digamos, independiente que tiempo atrás estaba cerca del Frente Renovador de Sergio Massa, pero actualmente da señales contradictorias. Ayer fue a la Rosada pero un día antes se sacó fotos con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, hoy enemiga de los libertarios, en la fiesta del Señor y la Virgen del Milagro de su provincia.
La agenda de Santilli continuará hoy cuando se reúna, junto al ministro de Economía, Luis Caputo, con el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, también de origen radical. Y más tarde se juntará con el mandatario chaqueño Leandro Zdero, también de la UCR originalmente, y uno de los aliados electorales más firmes del Gobierno. Que acaba de lograr que la legislatura provincial suspenda las Primarias en su provincia.
Por último, desfilará por la Rosada el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, antes de La Cámpora y hoy alejado de allí, que ha encontrado un punto de coincidencia con el gobierno nacional en la construcción de la base naval de Ushuaia.
El jefe de Gabinete se reúne con gobernadores para impulsar proyectos oficialistas
En Santilli recae el peso de la negociación política con los gobernadores, ávidos de conseguir garantías de que las promesas que les hacen en Balcarce 50 luego se cumplan.
El martes, el neuquino Rolando Figueroa se aseguró la finalización de la circunvalación de Villa La Angostura, explican en la Rosada. En las últimas semanas estuvieron además Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Martín Llaryora (Córdoba). Son los gobernadores del Centro del país reclaman por las transferencias de rutas a las provincias y costos más accesibles para la distribución de electricidad de grandes usuarios (industrias). Reúnen entre todos distritos con 7 millones de electores.
Es en todas estas cuestiones de tinte provincial que Santilli procura desparramar promesas para conseguir el apoyo de las provincias a los objetivos legislativos nacionales del Gobierno.
El jefe de Gobierno de la Ciudad, el macrista Jorge Macri, por ahora no fue convocado. La discusión electoral se cruza allí con la institucional porque se supone que se está tejiendo un acuerdo electoral entre LLA y el PRO. El problema es que la delegada de Karina Milei en el distrito, Pilar Ramírez, se sigue mostrando como opositora al alcalde -y postulante a desafiarlo en 2027- a pesar de que existe una mesa política entre los dos partidos para llegar a un entendimiento.
Los gobernadores del Norte, donde el Ejecutivo cuenta con los favores del catamarqueño Jalil -el primero en anunciar la unificación de los comicios provinciales con los nacionales- y el tucumano Jaldo -el primero en desdoblar- ya le arrancaron al Gobierno una resolución que les otorga subsidios energéticos a las nuevas zonas cálidas.
Respecto a los opositores más duros, no fueron invitados para discutir el detalle del Presupuesto. De hecho Santilli aprovecha cada vez que puede para diferenciarse del bonaerense Axel Kicillof, acaso porque aspira a pelear su sucesión. El formoseño Gildo Insfrán y el riojano Ricardo Quintela no aparecen en la hoja de ruta del Gobierno.
El pampeano Sergio Ziliotto, enojado por la decisión de la Procuración General de la Nación de beneficiar a Mendoza y quitarle alrededor de mil millones de dólares que percibía por la represa los Nihuiles, tampoco.
Toda esta saga de encuentros es porque el oficialismo pretende empezar a discutir a partir de octubre el Presupuesto en Diputados. Y, lo dicho, se ha iniciado, en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, el debate por la Reforma Electoral cuyo principal objetivo es suspender o eliminar las PASO. Sin el apoyo de los aliados y de las provincias, La Libertad Avanza no podría sacar ninguna de las dos cosas.
Desde Presidencia (despacho de Karina) se bajó una línea dura: los gobernadores que no acompañen la suspensión de las PASO serán rivales del Gobierno en las elecciones provinciales. Esto es: no habrá acuerdos y les pondrán un candidato violeta a nivel provincial. Es osado y habrá que ver si se puede implementar en los distritos donde gobiernan aliados -a los que necesitan para loa otros temas- sin que vuele todo por los aires.
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