El proyecto hidráulico integral para el barrio Arco Iris, presentado por el Municipio de Tandil y al que accedió El Eco, propone una solución para los anegamientos recurrentes en la zona comprendida entre avenida Lunghi, Buenos Aires, Américo Reynoso y la Ruta Nacional 226. La iniciativa incluye un diagnóstico técnico, un plan de obras por etapas y proyecciones de inundaciones a diez años, en el marco del debate por el financiamiento de los trabajos.
La propuesta se encuentra en el centro de la discusión pública debido a la intención del gobierno local de acceder a un crédito del Banco Provincia para acelerar su ejecución. En contrapartida, los bloques de Fuerza Patria, Alternativa Tandil-Hechos y Acción Tandilense-La Libertad Avanza manifestaron objeciones al endeudamiento y respaldaron un pedido para que las obras comiencen con los 1.300 millones de pesos contemplados en el Presupuesto 2026.
Según la presentación municipal, el objetivo principal del proyecto es resolver los problemas de anegamiento que afectan al barrio durante las precipitaciones intensas y que generan reclamos vecinales de manera recurrente.
El informe atribuye la situación al crecimiento registrado en el sector durante las últimas dos décadas. “Este desarrollo ha reducido la capacidad de absorción del terreno, disminuyendo los sectores permeables”, señala el documento.
Para ilustrar esos cambios, el Municipio incorporó imágenes satelitales correspondientes a 2003 y 2025. Mientras la primera muestra “suelos absorbentes naturales, menor densidad habitacional y amplia infiltración directa en terreno durante precipitaciones”, la segunda refleja un “sostenido crecimiento poblacional y tecnológico del sector, con edificación, techados e infraestructura que aceleran el escurrimiento superficial”.
En ese contexto, la Comuna destacó las intervenciones realizadas en los últimos años, entre ellas obras de pavimentación, cordón cuneta y desagües pluviales. “Solo en los últimos 6 años se realizaron 16 cuadras de pavimentación y 9 de cordón cuneta”, indicaron.
La presentación sostiene que el crecimiento urbano combinado con la insuficiencia de infraestructura hidráulica provocó un aumento de los inconvenientes, especialmente en las zonas más bajas del barrio. Además, remarca que la falta de desagües adecuados también dificulta el avance de nuevas pavimentaciones.
Como parte de los estudios previos, el Municipio realizó un análisis hidrológico de la cuenca y sus subcuencas, a partir del cual elaboró una proyección de inundaciones para los próximos diez años. El mapa elaborado muestra amplias áreas afectadas por anegamientos en caso de no ejecutarse las obras.
Frente a ese escenario, la propuesta contempla una “captación eficiente en puntos críticos y conducción subterránea segura hasta la descarga final”. Para ello prevé la construcción de conductos subterráneos de hormigón armado para altos caudales, sumideros en esquinas estratégicas y pavimentación en los sectores donde se ubiquen esos dispositivos para evitar el arrastre de tierra y sedimentos.
Uno de los puntos destacados del informe es la comparación entre los escenarios con y sin intervención. Mientras la proyección sin obras muestra amplias áreas anegadas, el mapa correspondiente a la ejecución completa del proyecto prácticamente elimina las zonas afectadas por inundaciones.
La presentación también compara las alternativas de financiamiento. Bajo el esquema del Fondo de Inversión Vial, la ejecución demandaría cerca de cuatro años. En cambio, mediante un crédito del Banco Provincia, el proyecto podría completarse antes de noviembre de 2027.
En sus conclusiones, el documento subraya los beneficios de la iniciativa, repasa las obras ya realizadas por el Municipio en el barrio y señala que la pavimentación de los sectores donde se instalarán los sumideros será clave para evitar obstrucciones y garantizar el correcto funcionamiento del sistema de desagües.
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