TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Un dilema para Milei: el costo de sostener a Adorni

El Presidente sigue respaldando al funcionario, cuya comprometida situación judicial incomoda al Gabinete y activa una inédita unidad opositora contra el Gobierno 

Por Redacción

El presidente, Javier Milei, sigue respaldando al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Lo hizo en público, lo hizo en silencio, y lo volvió a hacer con un simple retuit cuando casi nadie más en el Gobierno se anima a poner las manos en el fuego por el funcionario al que la Justicia investiga por presunto enriquecimiento ilícito. Lo que ocurre es que cada día que pasa, el blindaje le cuesta más caro a la investidura presidencial. No solo en imagen. Sino también en gobernabilidad, credibilidad y en la consistencia del relato libertario.

Para colmo, el escándalo que estalló hace tres meses en torno al ministro sigue sumando capítulos. En ese contexto, un estudio de la consultora Management & Fit arrojó un dato que debería inquietar a la Casa Rosada: el 80% de los consultados rechaza la figura de Adorni. La mitad de ese universo sostiene que debió haber renunciado. Un 30% opina que, al menos, tendría que haberse apartado de su función mientras la Justicia define su situación.

El relato roto

Hay otro problema que excede lo patrimonial o judicial y es de índole narrativo. El gobierno de Milei construyó buena parte de su capital político sobre un eje que repitió hasta el hartazgo: la diferencia ética con “la casta”. Pero ese discurso ahora choca de frente con la comprometida realidad judicial de su jefe de Gabinete.

La semana pasada, finalmente Adorni presentó una declaración jurada con 25 rectificaciones. Mencionó una caja con dinero encontrada en la casa de su padre fallecido. Habló de una inversión en bitcoins de 200.000 dólares realizada en 2014 que le habría generado otros 300.000, sin haberla declarado nunca. Explicó hipotecas con jubiladas para comprar un departamento en Caballito, en aparente contradicción con el volumen patrimonial que ahora reconoce tener. Y tardó tres meses en documentar esa información, tiempo más que suficiente como para que quienes lo investigan sospechen que la demora respondió a la necesidad de armar una estrategia contable que lo resguarde de imputaciones por lavado de dinero o enriquecimiento ilícito.

Un mes atrás, Milei aseguró públicamente haber revisado los papeles de su funcionario y que todo estaba en orden. Prometió una presentación “inminente” que llegó 35 días después. Aún así, no declina en darle su aval.

El silencio de Karina

Por su parte, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y arquitecta real del poder libertario, se mantiene en silencio. Fue ella la que originalmente impulsó el blindaje sobre Adorni. Pero ahora elige callar. Su último recurso fue convocar a la mesa política del oficialismo para mostrar cohesión, aunque el gesto duró poco. Patricia Bullrich, que se define a sí misma como libertaria, no tardó en desenvainar: “[Lo de Adorni] es más que un error, se trata de una omisión ética”, disparó la senadora. El PRO, por su parte, emitió un comunicado exigiendo que se separe del cargo al exvocero. Mauricio Macri y Cristian Ritondo advirtieron que ya no hay margen para sostenerlo.

Según una encuesta, 8 de cada 10 consultados rechazan la figura del jefe de Gabinete

De manera inédita, la oposición dura y los aliados se unen y el Gobierno empieza a perder apoyo legislativo. “Lo de Adorni une a todos, increíble”, admiten en Casa Rosada.

Incluso, dentro del propio gabinete, la situación empieza a hacer agua y no hay ministro dispuesto a aceptar a Adorni como coordinador real.

El costo político

La pregunta que sobreviene es ¿por qué Milei sigue sosteniendo a un ministro que estaría haciendo mella en la imagen del Gobierno? Las explicaciones que circulan van desde la lealtad política hasta algo más pesado: Adorni fue un producto exclusivo de Karina y Javier, estuvo con ellos desde el principio y, según se especula, acumularía información sensible.

La consultora Ad Hoc, que monitorea conversaciones y tendencias en redes sociales, midió el pico del escándalo en los últimos días: ocho de cada diez opiniones resultaron negativas y el tema borró por completo el resto de la agenda. En ese contexto, las buenas noticias económicas -una inflación de 2,1% en mayo y la baja del riesgo país- no lograron abrirse paso.

Según analistas, la confianza y la credibilidad, que durante la primera mitad del mandato fueron el principal capital político de Milei, se han dañado. Y sin ese capital, la apuesta por la reelección de 2027 queda reducida a una sola variable: que la economía funcione lo suficientemente bien como para que temas como la corrupción importen poco o nada.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD