Un exhaustivo estudio global llevado a cabo por el proyecto STOP Methane, impulsado por la Universidad de California (UCLA) en base a mediciones de imágenes satelitales de alta precisión, colocó a la Argentina en el centro de la polémica ambiental.
El Complejo Ambiental Norte III de la CEAMSE, ubicado en los terrenos de Campo de Mayo, fue identificado formalmente como el sitio que más gas metano emite en todo el mundo.
El metano es un gas de efecto invernadero de corta duración pero con un poder devastador: en el corto plazo, es hasta 80 veces más potente que el dióxido de carbono a la hora de atrapar el calor en la atmósfera, lo que lo convierte en uno de los principales motores del calentamiento global acelerado.
Las cifras de un gigante de la basura
El predio de Campo de Mayo no es un basural a cielo abierto, sino un relleno sanitario diseñado con tecnologías de impermeabilización. Sin embargo, la escala de lo que recibe colapsó cualquier previsión tecnológica: el centro procesa un promedio de 436.325 toneladas de basura por mes.
Esta descomunal concentración de materia orgánica en descomposición genera una emanación constante. Según los datos satélitales analizados por los científicos estadounidenses, las emisiones alcanzaron picos alarmantes, registrando aumentos recientes de hasta un 16% en su tasa de liberación de gases.
El informe destaca que la mayor parte del metano generado en el lugar se libera directamente a la atmósfera sin poder ser capturado o reconvertido en energía.
Consecuencias para los vecinos
¿Qué significa vivir cerca de Norte III?Aunque el metano se disipa en la atmósfera y su mayor impacto es climático global, las comunidades de los alrededores (que abarcan populosas barriadas de partidos como San Miguel, Malvinas Argentinas, San Martín, Tigre, Hurlingham y José C. Paz) sufren consecuencias directas derivadas de la operatoria del megapredio
Contaminación del aire y olores nauseabundos
La degradación de los residuos genera gases asociados (gases de vertedero) que transportan compuestos orgánicos volátiles. En días de baja presión o viento adverso, el olor fétido cubre kilómetros a la redonda, afectando la calidad de vida y provocando irritaciones respiratorias o náuseas en personas sensibles.
Además, están los riesgos de incendios y explosiones. El metano es altamente inflamable. Si se acumula en bolsas subterráneas o capas mal ventiladas, existe el riesgo latente de fuegos profundos difíciles de apagar, los cuales liberan humo con toxinas peligrosas (como dioxinas y furanos). Vulnerabilidad hídrica: A pesar de las membranas de protección, la enorme presión de las millones de toneladas de basura plantea una amenaza constante de filtración de lixiviados (el líquido contaminante que destila la basura) hacia las napas de agua subterráneas o hacia la cuenca del Río Reconquista, que bordea el predio.
El Complejo Norte III funciona como el verdadero “embudo” de los desechos de la región metropolitana. Allí se vuelca aproximadamente el 85% de toda la basura que genera el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), alcanzando a una población de más de 14 millones de habitantes. En total, son 35 municipios de la provincia de Buenos Aires más la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) los que envían diariamente sus camiones al predio: Alberti, Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Campana, Colón, Escobar, Esteban Echeverría, Florencio Varela, Gral. Las Heras, Gral. Rodríguez, Gral. San Martín, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, Lanús, Lomas de Zamora, Luján, Malvinas Argentinas, Mercedes, Merlo, Moreno, Morón, Pilar, Presidente Perón, Quilmes, San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, San Fernando, San Isidro, San Miguel, San Vicente, Tigre, Tres de Febrero, Vicente López, Ciudad de Buenos Aires (CABA)
El informe de la Universidad de California enciende las alarmas de los gobiernos locales. Expertos locales e internacionales coinciden en que el modelo de “enterrar y olvidar” la basura ha tocado fondo, urgiendo a la CEAMSE y a los intendentes a acelerar plantas de separación en origen, compostaje de orgánicos y una verdadera transición hacia la captura energética de los gases antes de que sigan transformando el cielo bonaerense en el foco contaminante más observado del planeta.
SUSCRIBITE a esta promo especial