Wall Street cerró con resultados mixtos una jornada marcada por la recuperación parcial de las acciones tecnológicas, después del desplome del jueves. El repunte de los fabricantes de semiconductores permitió que el Nasdaq recuperara terreno, aunque las dudas sobre las inversiones en inteligencia artificial y el escenario político estadounidense mantuvieron la cautela entre los operadores.
El índice tecnológico ganó un 1,09%, hasta los 24.579,43 puntos, mientras que el S&P 500 avanzó un 0,31%, a 7.377,99 unidades. El Dow Jones, en cambio, perdió un 0,46% y terminó en 51.286,27 puntos.
La mejora estuvo lejos de compensar las pérdidas de la rueda anterior, cuando el Nasdaq se hundió un 5,52% y el S&P 500 retrocedió un 4,35%. Aquella liquidación tuvo como principal blanco a las empresas vinculadas con la inteligencia artificial, uno de los motores del crecimiento bursátil de los últimos años.
Los analistas de Briefing.com señalaron que los fabricantes de chips encabezaron la recuperación, pero advirtieron que las ganancias fueron limitadas frente al derrumbe previo. En su evaluación, la jornada mostró una recuperación parcial, sin señales suficientes para confirmar un cambio de tendencia.
LOS CHIPS ENCABEZARON LA MEJORA
Nvidia, uno de los principales referentes del negocio de la inteligencia artificial, subió un 2,78%, después de haber perdido un 9,30% el jueves. AMD avanzó un 11,04% y Micron ganó un 5,12%. El índice de Semiconductores de Filadelfia, que había sufrido un desplome del 12,3% en la sesión anterior, recuperó más del 3%.
También mejoraron las acciones de CoreWeave, empresa dedicada a infraestructura para inteligencia artificial, con un avance del 6,1%.
Pese al alivio, el Nasdaq continúa más de un 10% por debajo de su máximo de principios de octubre, por lo que permanece en fase de corrección. Ese retroceso refleja la magnitud del ajuste en un sector cuyos elevados precios dependen, en buena medida, de las expectativas sobre el desarrollo y la rentabilidad futura de la IA.
El resultado de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos agregó incertidumbre. Los inversores interpretaron la victoria demócrata como un posible freno a la expansión de la infraestructura tecnológica, dado que varios de los candidatos electos hicieron campaña a favor de ralentizar la construcción de centros de datos, principalmente por su impacto ambiental.
Peter Cardillo, de Spartan Capital Securities, consideró probable que aparezcan restricciones sobre la tecnología, aunque advirtió que todavía es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre su alcance.
Las ventas del jueves también habían golpeado a Microsoft, Meta, Amazon y Alphabet, compañías que proyectan fuertes inversiones en infraestructura de inteligencia artificial.
EL EMPLEO SUMÓ OTRA SEÑAL PARA LA FED
La jornada también estuvo atravesada por un informe laboral estadounidense mejor de lo esperado. Según los datos oficiales, en octubre se crearon 165.000 puestos de trabajo no agrícolas, más del doble de los 65.000 que aguardaba el mercado.
Además, las cifras de agosto y septiembre fueron revisadas al alza en un total de 84.000 empleos, mientras que la tasa de desocupación descendió del 4,2% al 4,1%.
La fortaleza del empleo ofrece señales de resistencia de la economía, pero también introduce interrogantes sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal. Con una inflación todavía por encima de su objetivo, un mercado laboral sólido podría dar margen al organismo para sostener una política monetaria restrictiva.
La Fed aumentó las tasas en 25 puntos básicos en septiembre y sus autoridades señalaron que la persistencia de las presiones inflacionarias podría requerir nuevas subas. En ese contexto, los inversores seguirán de cerca el próximo dato de precios y la evolución de las bolsas antes de la decisión prevista para el 9 de diciembre.
EL IMPACTO SE EXTENDIÓ A OTROS MERCADOS
El alivio en Nueva York llegó después de que las pérdidas se propagaran a las bolsas asiáticas. En Japón se registraron fuertes retrocesos y el principal índice de Taiwán entró en territorio bajista. En Corea del Sur, las caídas activaron un mecanismo de suspensión de las negociaciones, en un mercado con fuerte presencia de fabricantes de chips.
Sin embargo, las interpretaciones sobre el alcance de la crisis siguen divididas. Los analistas de Yardeni Research consideraron que el retroceso puede abrir oportunidades de compra y evaluaron que el mercado exagera los obstáculos políticos para la inversión en inteligencia artificial.
Entre los movimientos destacados del viernes sobresalió Airbnb, que ganó alrededor de un 12% después de presentar su mayor crecimiento trimestral de ingresos en más de tres años, impulsado por la demanda de viajes y el aumento de las reservas.
El cierre dejó así un alivio acotado: las tecnológicas recuperaron parte del terreno perdido, pero el mercado sigue pendiente de las futuras reglas para la inteligencia artificial y del rumbo de las tasas de interés.
SUSCRIBITE a esta promo especial