Integrantes de la barra brava del Club Atlético Quilmes irrumpieron este lunes en el predio de entrenamiento de la institución deportiva en la ciudad de Quilmes para apretar a los jugadores tras la derrota sufrida ante Atlético de Rafaela. Los directivos presentes en el anexo de la entidad intercedieron ante los simpatizantes caracterizados para frenar la discusión y permitir la reanudación de la práctica del plantel profesional. El equipo conducido por Emanuel Trípodi atraviesa una severa crisis futbolística que ubica al club a solo tres puntos de la zona de descenso directo a falta de seis unidades en juego.
El descontento de los hinchas estalló luego de la caída de Quilmes ante Atlético de Rafaela por 1 a 0 en el estadio Nuevo Monumental. El conjunto del sur bonaerense no logró revertir la historia a pesar de jugar durante un tramo del encuentro con superioridad numérica tras las expulsiones decretadas por el árbitro. La institución cervecera acumula una racha negativa sin triunfos como visitante desde la sexta fecha del campeonato y sostiene una sequía de dos años sin sumar de a tres puntos en el interior del país.
La tabla de posiciones reflejó el impacto negativo del resultado al dejar a Quilmes con 39 puntos, fuera de los puestos de clasificación al torneo Reducido. La victoria de Chacarita frente a Deportivo Maipú achicó la distancia con la zona baja de la tabla y encendió las alarmas en la comisión directiva del club quilmeño. El cuerpo técnico encabezado por Emanuel Trípodi asumió la conducción del primer equipo desde la Reserva en reemplazo de Leandro Gracián, quien renunció a mitad de temporada luego de vivir un episodio similar con la hinchada en el mes de mayo.
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