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El extraño encanto de los abogados del diablo

Libro de Julián Axat que incluye 40 biografías de célebres defensores de genocidas, brujas, esclavistas, nazis, criminales y malvados de toda clase. Una función imprescindible

Julián axat, autor de obras como medium (2006) y Rimbaud en la CGT (2014), entre otros / el dia
El abogado del diablo (1997), con Al pacino y Keanu reeves como protagonistas, es una de las tantas películas que rindió homenaje a la temática / web

Por Marcelo Ortale

marhila2003@yahoo.com.ar

No importa qué hizo el acusado, si mató, secuestró o violó. Si fue genocida, si vendió a Jesús por 30 monedas, si incurrió en brujerías, si robó gallinas o asesinó a mujeres o niños. En los tablados de la Justicia, en el drama o comedia de todo juicio terrenal siempre habrá uno que acuse en nombre de la sociedad, un juez que dará el fallo y, antes un tercero, el abogado que defenderá no importa a quién, si a un malvado, a un estafador o a un santo.

“El derecho de defensa de todas las personas no tiene por qué basarse, necesariamente, en un punto de vista ético por parte del abogado. La Constitución de nuestro país y las constituciones modernas garantizan el derecho de defensa de todas las personas acusadas”, comentó Julián Axat, (1976-) autor de Abogados del Diablo (Ediciones Askasis, Valparaíso, 2026).

Este libro salido de imprenta hace un mes y ya en librerías platenses incluye una galería de figuras de juristas -la mayoría de ellos poetas y humanistas- que se dedicaron desde siempre a “defender lo indefendible”, utilizando para ello un manejo teatral de las situaciones, con una oratoria magnífica, a veces surrealista pero siempre efectiva. Un estilo que, pese a la oralidad vigente, ahora se eclipsó casi por completo en los tribunales.

“El libro no habla de los grises abogados burócratas o desapasionados mercenarios de la ley. Aquí nos interesan los leguleyos de color, aquellos juristas apasionados que, si un día deciden defender el Mal, lo harán llevando las cosas al límite, asumiendo una posición radical en los usos de las palabras y gestos”, agrega el autor del libro.

Entre los profesionales seleccionados por Axat hay varios platenses, como Matilde Creimer. Víctor J. Roberts Alcorta, Matías Behety, Pedro Delheye, Horacio Castillo, Atilio Milanta, Gustavo García Saravi y Máximo Miguel von Kotsch. De cada uno se cuentan anécdotas formidables, algunas heroicas, otras curiosas o divertidas.

Más abogados

Pero en este desfile de cuarenta abogados, analizados por Axat -que es poeta, abogado, actual funcionario de la Procuración federal y antes, durante muchos años, Defensor General del ministerio público de la Justicia bonaerense, de modo que no hay foja ni asunto que no maneje- aparecen también descripciones fascinantes sobre juristas extranjeros que en la historia “eligieron ocupar una posición incómoda para decir la verdad que ellos suponían justa”, explica Axat en la entrevista.

Desfilan así también vidas de leguleyos extravagantes, con capacidad de retórica y altisonante locuacidad. “Hay de todos los pelajes: letrados de nazis, abogados de represores, jueces genocidas, de acusados terroristas y magnicidas. También trata sobre la vida y obra de defensores de locos o de militantes revolucionarios”, añadió.

“No importa el lugar desde el que insinúan su fe todo este zoológico de pajarracos de ley, si se manchan -o no- sus manos con sangre y barro”, relata el autor del libro. “A mí me fascinan por igual. Por su capacidad para ser malditos y benditos, por dejar un rastro para el porvenir que yo recojo con devoción”.

Además de los nombrados, están en esta infrecuente antología casos como el de Friedrich Von Spee, que en el siglo XVI fue abogado de las brujas; Vicente Zito Lema, (1939-2022), argentino, abogado de poetas y orates, entre ellos del grandísimo lírico que fue Jacobo Fijmanm internado en manicomios; Maximiliano Robespierre (1758-1794),

temido abogado degollador de poetas; Robert Servatius (1894-1983), abogado de Adolf Eichmann, uno de los mayores responsables del genocidio judío en la Segunda Guerra Mundial.

El libro relata también la historia de otros abogados como el francés Jaques Vergés, defensor de Klaus Barbie, el “carnicero de Lyon”, del que se hablará más adelante: Gisele Halimi, abogada feminista; Héctor Gustavo de la Serna, juez durante la última dictadura militar en la Argentina; Deodoro Roca, cordobés, defensor de secuestrados; Perry Mason, abogado de la ficción protagonista de una famosa serie televisiva de Hollywood. Sobre Perry Mason, dice Axat que reducirlo a este origen “sería una forma de perderlo” ya que “el personaje es, en realidad, la persistencia de una idea, la de que el derecho puede ser una herramienta de revelación, no solo de castigo”.

Los abogados también estudiados por Axat son Héctor Negri, fallecido juez de la Corte bonaerense que era poeta; Judy Clarke, abogada de acusados terroristas; Vicente Mendivil, abogado traductor de Franz Kafka; Carlos Alberto Tavares, abogado de Jorge Rafael Videla; Noemí Fiorito Labrune, abogada de derechos humanos; Pablo Rodríguez Grez, abogado preferido de Pinochet; Julio César Strassera, fiscal del juicio a la Junta Militar argentina; Theodor Niemeyer, abogado de justicieros y magnicidas; Raphael Lemkin, jurista universal homeless en New York; Hans Kelsen y Carlos Cossio, juristas y poetas; Carlos María Cárcova, abogado contra la opacidad; Lázaro Nieto Arana, abogado contra el poder psiquiátrico; Roberto Bergalli, abogado criminólogo que padece la criminología; Gustavo “Cuchi” Leguizamón, abogado y autor de chacareras; Rodolfo Ortega Peña, abogado de presos políticos; Carl Schmitt, jurista del nazismo que ejerce su autodefensa y Gustave Louis Chaix d’Est-Ange, abogado de Las flores del Mal.

Axat

El autor de este libro es hijo de Rodolfo Axat y Ana Inés della Croce, secuestrados y desaparecidos en un operativo realizado por la dictadura militar en 1977 en la casa familiar de 9 entre 47 y 48, cuando Julián tenía siete meses de edad. Fue criado por la hermana de su madre, Cristina della Croce. Estudió en la Anexa, el Nacional y en la facultad de Derecho de la UNLP, en donde se recibió de abogado en una carrera que le demandó cuatro años de estudio. Esta casado y tiene dos hijas.

Pero a lo largo de su trayectoria judicial y ya desde muy joven se dedicó también con entusiasmo a la literatura, a la que accedió, según dijo en la entrevista “cuando leí dos libros que me encandilaron: el Martín Eden de Jack London y El extranjero, de Albert Camus.

“A mí me fascinan por igual. Por su capacidad para ser malditos y benditos, por dejar un rastro para el porvenir que yo recojo con devoción”

Entre otros libros publicó Peso formidable (2004); Servarios (2005); Medium (2006); Neo o el equipo forense (2012); Musulmán o bioética (2013), Rimbaud en la CGT (2014); Cuando las gasolineras sean ruinas románticas (2019); El amor perfecto del Cosmos (2020); El amor por los débiles & y el intento de asesinato (2021) además de distintas antologías y libros de poesía traducidos al italiano, francés e inglés.

¿Relee sus propios libros? “Me cuesta hacerlo…A algunos de ellos los negaría. Como hizo Horacio Castillo con el primero de sus libros: lo negó”.

¿A cuál de los abogados sobre los que escribió admira más? ¿Y por qué? “Al francés Jacques Vergés, que defendió en un tribunal de Francia al criminal nazi Klaus Barbie. Extraditado de Bolivia y por sus crímenes en Francia durante la Segunda Guerra, Barbie fue llamado el carnicero de Lyon. En su alegato no dudó en recordar que durante años el gobierno francés había perseguido y aniquilado a militantes argelinos y como había masacrado a la población civil en Indochina”.

El libro de Axat tiene al comienzo una cita de Vergés, que dice así: “Si Hitler no se hubiera suicidado, yo habría sido su abogado en Nuremberg, sólo para demostrarle que conceder un abogado es lo mínimo que se debe respetar, algo que él nunca hizo con los millones de personas que murieron en los crematorios”.

ABOGADOS DEL DIABLO
JULIÁN AXAT

Editorial: Askasis
Páginas: 280
Precio: $34.000

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