TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Congelar el tiempo: cómo es, quiénes lo hacen y cuánto cuesta preservar óvulos en La Plata

Cada vez más mujeres consultan por la vitrificación ovocitaria para postergar la maternidad o proteger su fertilidad ante tratamientos médicos. Qué estudios se realizan, cómo es el procedimiento, cuáles son los riesgos y cuánto dinero hay que destinar para acceder a una práctica que gana terreno en la Ciudad

Freepik
Freepik
Nahir Rocheta

Por Redacción

Durante décadas, la maternidad estuvo ligada a una secuencia más o menos establecida: estudiar, trabajar, formar una pareja y tener hijos. Sin embargo, los cambios sociales, laborales y culturales de los últimos años alteraron ese recorrido y empujaron a muchas mujeres a replantear los tiempos de sus proyectos personales. En ese escenario, el congelamiento de óvulos aparece como una herramienta cada vez más elegida para ampliar el margen de decisión sobre el futuro reproductivo.

En La Plata, la demanda de consultas vinculadas con la preservación de la fertilidad viene creciendo de manera sostenida. La médica tocoginecóloga y especialista en fertilidad Nahir Rocheta, integrante del centro de medicina Gestar La Plata y profesional del Hospital Zonal General de Agudos Mario V. Larrain de Berisso, observa ese fenómeno en la práctica cotidiana.

“La posición que ocupa hoy la mujer en el mundo está cambiando y esto permite que podamos tener autonomía a la hora de planificar nuestro futuro reproductivo”, señala la especialista en diálogo con EL DIA.

La técnica utilizada se denomina vitrificación ovocitaria y consiste en extraer óvulos para conservarlos mediante un proceso de congelamiento ultrarrápido. El objetivo puede ser social —cuando una mujer decide postergar la maternidad por motivos personales, laborales o familiares— o médico, en aquellos casos en que una enfermedad o un tratamiento pueda comprometer la capacidad reproductiva futura.

“Se realiza tanto por causa social, es decir en mujeres que por diferentes motivos deciden postergar su maternidad, como por causas médicas específicas, por ejemplo pacientes que van a ser sometidas a radioterapia, quimioterapia o cirugías que pueden generar un impacto sobre su potencial reproductivo”, explica Rocheta.

El primer paso: conocer la reserva ovárica

El recorrido comienza generalmente en el consultorio ginecológico. Muchas pacientes llegan derivadas por su médico de cabecera para profundizar estudios vinculados con la fertilidad.

Según describe Rocheta, el objetivo inicial es determinar cuál es la reserva ovárica disponible. Para ello se combinan distintos indicadores.

Los especialistas coinciden en que a partir de los 35 años la caída de la fertilidad femenina se vuelve más evidente

“La paciente llega a nuestro consultorio generalmente derivada de su ginecólogo general para un asesoramiento y profundizar más el estudio de su reserva ovárica para evaluar las posibilidades que tenemos en ese momento de vitrificar”, detalla.

La edad es uno de los factores centrales. También se solicitan estudios hormonales y una ecografía ginecológica endovaginal que deben realizarse en momentos específicos del ciclo menstrual.

La razón es sencilla: aunque muchas veces la apariencia física y la percepción subjetiva de juventud no acompañan los cambios biológicos, la fertilidad femenina comienza a descender gradualmente con el paso de los años. Los especialistas coinciden en que a partir de los 35 años esa caída se vuelve más evidente.

Por eso, uno de los desafíos actuales es lograr que las consultas lleguen antes.

“El rango etario se ubica generalmente entre los 35 y los 40 años, pero el objetivo es lograr que cada año baje más la edad para obtener mayor efectividad en el tratamiento, ya que a los 35 años la reserva ovárica de la mujer comienza a disminuir”, sostiene la médica.

Hormonas, controles y una intervención ambulatoria

Una vez completados los estudios, se diseña un tratamiento personalizado. No existe un protocolo idéntico para todas las mujeres porque la respuesta de cada organismo depende de múltiples factores, especialmente de la edad y de la reserva ovárica.

En términos generales, el proceso incluye entre 12 y 14 días de estimulación hormonal.

“Planificamos el tratamiento que consiste en promedio en 12 a 14 días de estimulación con hormonas y mediante un seguimiento ecográfico evaluamos la respuesta a la medicación”, explica Rocheta.

Durante esas dos semanas la paciente se realiza controles periódicos para monitorear el crecimiento de los folículos ováricos. Cuando alcanzan el tamaño adecuado, se programa la extracción de los óvulos.

La intervención se realiza en quirófano, bajo sedación y de manera ambulatoria. “Es un procedimiento que se realiza mediante un sistema de aspirado guiado por ecografía que nos permite obtener los ovocitos. La paciente, una vez que se recupera de la anestesia, se va a su casa”, resume.

Al día siguiente, el equipo médico informa cuántos óvulos fueron obtenidos y cuántos pudieron finalmente vitrificarse.

Ese punto suele generar dudas entre las pacientes. Rocheta aclara que no todos los folículos observados en la ecografía inicial terminan desarrollándose y que tampoco todos los óvulos extraídos son aptos para ser conservados.

“No todos los folículos que vemos en la ecografía inicial crecen ni todos los óvulos obtenidos en la aspiración son aptos para vitrificar. En cada ciclo de la mujer existe una selección natural de los más aptos”, señala.

Una carrera contra el reloj biológico

La edad influye directamente sobre la cantidad y calidad de los óvulos que pueden obtenerse.

No todos los óvulos extraídos pueden ser conservados. Se seleccionan los más aptos

De acuerdo con la especialista, en mujeres de hasta 35 años suele lograrse la extracción de unos 15 óvulos en promedio. A medida que pasan los años, la respuesta ovárica disminuye y puede ser necesario realizar más de un ciclo de estimulación para alcanzar números similares.

Por eso, aunque muchas mujeres consultan cerca de los 40 años, los especialistas insisten en la importancia de evaluar la fertilidad con anticipación.

La posición que ocupa hoy la mujer en el mundo está cambiando y esto permite que podamos tener autonomía a la hora de planificar nuestro futuro reproductivo”

Nahir Rocheta
Médica tocoginecóloga

La tendencia parece ir en esa dirección. Datos de registros nacionales muestran que cada vez más mujeres toman la decisión de preservar sus óvulos antes de llegar a la cuarta década de vida, una señal que los profesionales interpretan como un avance en materia de planificación reproductiva.

Cómo se conservan y cuánto tiempo duran

Una vez obtenidos, los óvulos son sometidos a un proceso de vitrificación y almacenados en condiciones extremadamente controladas.

“Los óvulos son vitrificados y almacenados en termos de nitrógeno líquido a menos 196 grados y pueden permanecer allí el tiempo que la paciente lo desee”, explica Rocheta.

La técnica actual reemplazó a los antiguos métodos de congelamiento lento y mejoró notablemente los resultados.

“Mientras que con las técnicas tradicionales la tasa de sobrevida era de aproximadamente un 40 o 50 por ciento, con la vitrificación llega al 90 por ciento”, afirma.

La diferencia radica en la velocidad del enfriamiento. Al producirse de manera instantánea y utilizando soluciones especiales, se evita la formación de cristales de hielo que podrían dañar las células.

Cuando la mujer decide buscar un embarazo, esos óvulos se descongelan y son evaluados en laboratorio. Luego se fertilizan con una muestra de semen para generar embriones que posteriormente serán transferidos al útero.

Riesgos, cuidados y mitos

Aunque la extracción de óvulos es una práctica considerada segura, no está exenta de riesgos. “Es un procedimiento mínimamente invasivo y las complicaciones, si bien existen, son muy bajas”, explica Rocheta. Entre los eventos poco frecuentes menciona infecciones, hemorragias y síndrome de hiperestimulación ovárica.

Antes de iniciar el tratamiento, las pacientes reciben información detallada y firman un consentimiento informado. Además, se recomienda evitar actividades físicas de impacto durante el período de estimulación hormonal y asistir a los controles posteriores.

La especialista también busca derribar uno de los temores más habituales entre quienes evalúan realizar el procedimiento: “No afecta para nada la sexualidad de la mujer”, aclara.

Cuánto cuesta preservar la fertilidad

El aspecto económico sigue siendo uno de los factores que más condicionan el acceso al tratamiento.

Actualmente, la vitrificación ovocitaria por decisión personal se realiza principalmente en el ámbito privado. Según indica Rocheta, el valor total depende de múltiples variables, especialmente de la cantidad de medicación necesaria y de la respuesta ovárica de cada paciente.

“Las necesidades de medicación, las dosis y los días de estimulación no son iguales para todas las mujeres”, explica.

En términos generales, el costo ronda entre los 2.500 y los 3.000 dólares. Algunas instituciones ofrecen planes de financiación para facilitar el acceso

En términos generales, el costo ronda entre los 2.500 y los 3.000 dólares. Algunas instituciones ofrecen planes de financiación para facilitar el acceso.

“En nuestra clínica contamos con planes de pago para que sea accesible y las mujeres que consultan puedan llevarlo a cabo”, agrega.

En cuanto a la cobertura médica, las obras sociales y prepagas contemplan el tratamiento cuando existe una indicación clínica, especialmente en pacientes oncológicas o con patologías que puedan comprometer la fertilidad futura.

Más allá de los costos, Rocheta destaca que el asesoramiento inicial, la evaluación de la reserva ovárica y la derivación oportuna pueden realizarse tanto en el sistema público como en el privado.

La conclusión, para los especialistas, es clara: la vitrificación no garantiza un embarazo futuro, pero sí amplía las posibilidades. Y en una época en la que la maternidad dejó de responder a un único modelo, cada vez más mujeres consideran valioso conservar esa opción abierta.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD