■ Aunque el riesgo general es bajo, existen situaciones en las que dormir con mascotas no suele recomendarse:
■ Personas con defensas bajas o inmunodeprimidas.
■ Quienes padecen alergias importantes al pelo de animales.
■ Pacientes con problemas respiratorios.
■ Si la mascota tiene pulgas, garrapatas, tiña u otra enfermedad contagiosa.
■ Cuando el animal interrumpe reiteradamente el descanso con movimientos o ruidos.
■ En estos casos, los especialistas aconsejan que el perro o el gato duerma en la misma habitación, pero en su propia cama.
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