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Del after shave al retinol: cómo cambió la rutina de belleza de los hombres

Los cuidados suman skincare, cremas y tratamientos estéticos. El cuidado de la piel, el cabello y la barba gana espacio entre los hábitos cotidianos

Cada vez más hombres cuidan su piel / Web

Por Redacción

El cuidado masculino incorporó en los últimos años productos y tratamientos que van más allá del afeitado, la barba, el pelo y las fragancias. La limpieza facial, la hidratación, el protector solar, los sérums y activos como el retinol forman parte de rutinas que también incluyen procedimientos de medicina estética y tratamientos para el cabello.

En Argentina, un estudio de Kantar citado por LN señaló que el 53% de los varones utiliza algún producto destinado al cuidado de la piel. A nivel internacional, los hombres representan alrededor del 16% de los procedimientos de medicina estética, según datos citados por GQ.

UNA RUTINA MÁS AMPLIA

La rutina básica recomendada actualmente parte de cuatro pasos: limpieza, hidratación, protección solar y, según las necesidades de cada piel, incorporación progresiva de activos como los retinoides.

También aparecen productos con vitamina C, niacinamida, péptidos y exfoliantes químicos. El objetivo es tratar problemas específicos como piel grasa, acné, manchas, irritación producida por el afeitado, foliculitis y signos asociados al envejecimiento.

La tendencia también apunta a rutinas con pocos productos y funciones combinadas. Geles, sérums y lociones de rápida absorción ocupan un lugar creciente entre las opciones destinadas al público masculino.

EL PROTECTOR SOLAR, TODOS LOS DÍAS

La protección solar dejó de estar asociada exclusivamente a la playa o al verano. La fotoprotección diaria es uno de los principales componentes de las recomendaciones dermatológicas para reducir el impacto de la radiación ultravioleta sobre la piel.

Dentro de esta categoría crecieron las fórmulas destinadas específicamente al rostro, especialmente aquellas de textura liviana y sin sensación grasa. También se extendieron los productos que combinan hidratación y protección solar.

El avance del retinol

El retinol pasó a ocupar un lugar destacado dentro de las rutinas destinadas a prevenir y tratar signos del envejecimiento. Este activo se utiliza para mejorar la textura de la piel, reducir determinadas alteraciones de pigmentación y atenuar líneas finas.

Su incorporación requiere adaptación. Las recomendaciones dermatológicas indican comenzar con una frecuencia baja y aumentarla de manera gradual según la tolerancia, debido a que puede producir irritación, descamación y sensibilidad.

Barba, pelo y piel

La barba continúa siendo una de las principales áreas del grooming masculino, pero el foco se amplió hacia la piel que queda debajo del vello. La exfoliación y los productos destinados a prevenir irritaciones y foliculitis forman parte de las nuevas rutinas.

El cabello también mantiene un lugar central. La caída y el debilitamiento capilar impulsaron la búsqueda de productos y tratamientos específicos, además de procedimientos como el implante capilar.

El 53% de los varones utiliza algún producto destinado al cuidado de la piel

MÁS TRATAMIENTOS ESTÉTICOS

El crecimiento del cuidado masculino también se observa en los tratamientos realizados en centros de estética y consultorios especializados. Entre las opciones aparecen limpiezas profundas, exfoliaciones, peelings, hidrataciones, tratamientos con LED y procedimientos destinados a mejorar la textura y apariencia de la piel.

En medicina estética también se utilizan neuromoduladores, como la toxina botulínica, ácido hialurónico y bioestimuladores de colágeno. Los tratamientos buscan corregir determinadas zonas del rostro y, en muchos casos, obtener cambios progresivos.

La mandíbula y la zona debajo del mentón forman parte de las áreas de consulta. Los procedimientos pueden orientarse a mejorar el contorno facial, tratar la flacidez o intervenir sobre la grasa submentoniana.

LA BÚSQUEDA DE RESULTADOS NATURALES

Otra de las tendencias que aparecen en la medicina estética masculina es la búsqueda de modificaciones menos evidentes. En lugar de cambios pronunciados, los tratamientos apuntan en muchos casos a mejorar determinados rasgos sin alterar de manera marcada la apariencia del rostro.

Este enfoque también se relaciona con la incorporación progresiva de procedimientos. El objetivo es evaluar los resultados y definir nuevas intervenciones según las necesidades de cada persona.

La rutina consiste en limpieza, hidratación, protección solar y retinoides

CUIDADO PERSONALIZADO

El crecimiento del mercado también modificó la manera de elegir los productos. La tendencia apunta a abandonar la idea de que una rutina debe definirse solamente por tratarse de cosméticos destinados a hombres.

El diagnóstico del tipo de piel permite seleccionar productos según características concretas y problemas específicos. Algunos establecimientos incorporaron herramientas para analizar la piel y orientar la elección de productos.

En paralelo, las empresas desarrollan fórmulas destinadas a diferentes condiciones climáticas y necesidades. En América Latina, la industria identifica oportunidades vinculadas con productos adaptados al calor, la humedad y la exposición solar.

DEL GROOMING AL AUTOCUIDADO

El cambio también alcanza la definición de cuidado masculino. A los productos tradicionales se sumaron conceptos vinculados con el autocuidado, la relajación y el bienestar.

La rutina masculina pasó así de concentrarse principalmente en el afeitado, la barba, el cabello y el perfume a incorporar el cuidado de la piel, la prevención, la protección solar, los tratamientos capilares y procedimientos estéticos.

El resultado es una categoría que amplió su alcance: ya no se trata solamente de mantener la barba o afeitarse, sino de establecer una rutina de cuidado personal que puede incluir desde una limpieza facial y protector solar hasta activos dermatológicos y tratamientos realizados por profesionales.

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