Luego de que la tendencia de los desnudos masculinos estallara en la pantalla chica y las redes sociales, muchos comenzaron a preguntarse si mostrar penes y glúteos masculinos es, efectivamente, una conquista de la igualdad o si corremos el riesgo de caer en una nueva forma de objetivación.
Los críticos coinciden en que, cuando el desnudo está justificado por la psicología del personaje y la veracidad de la escena, representa un avance en la representación. Sin embargo, cuando se utiliza solo como clickbait digital para atraer audiencias en redes sociales, el cuerpo masculino simplemente ocupa el lugar que antes le correspondía al femenino, sin cambiar la estructura de poder.
Si bien la tendencia nos habla de una sociedad que está intentando reconciliarse con la representación del físico masculino, hoy ya no es suficiente con tener en escena al “cuerpo desnudo” del galán de Hollywood. Las audiencias actuales buscan la humanidad, la cicatriz, la realidad física.
En sintonía con eso, en los últimos días llamó poderosamente la atención la aparición de Homer Gere, el hijo de Richard Gere, en “Euphoria”. El joven actor de 26 años provocó una ola de reacciones en redes debido a su físico, muy alejado de la hegemonía que maneja esa serie, con Jacob Elordi como máxima representación.
En la escena con la actriz Sidney Sweeney, Homer aparece luciendo un bóxer negro, y al margen de las críticas obvias que rondaron en torno a que no tiene un físico “de gimnasio”, muchos celebraron que la serie pudiera mostrar un cuerpo más “real” en una escena alejada de los brillos y la perfección pulida y de ensoñación que fue la marca registrada de esta producción.
Con estos cambios, muchos señalan que tal vez el futuro de la televisión no va a estar en el tabú, sino en la transparencia, en mostrar más, sin ser una TV pornográfica pero tampoco tan pacata.
SUSCRIBITE a esta promo especial