Valentina Martínez comenzó a publicar contenido alrededor de 2016, aproximadamente un año antes de recibirse de licenciada en Nutrición. En aquel momento, Instagram tenía una dinámica muy distinta de la actual: predominaban las fotografías y las herramientas audiovisuales eran limitadas. Como todavía no tenía el título, eligió el nombre “Cocinando ando” para su cuenta, con la intención de compartir contenido sin presentarse como nutricionista antes de estar habilitada para hacerlo.
Su acercamiento a las redes surgió de una combinación que todavía define su trabajo: el interés por la comunicación y la posibilidad de hablar sobre salud. A diferencia de quienes se acercaron a las plataformas por necesidad laboral, Martínez asegura que su decisión inicial no estuvo motivada por la falta de otras alternativas. Le interesaban las redes y los medios de comunicación, y encontró allí un espacio para expresarse sobre nutrición y otros temas.
Con el tiempo, esa actividad se convirtió en una de sus principales fuentes de ingresos. Actualmente distingue tres áreas de trabajo: la captación de pacientes para la consulta presencial, la elaboración de recetarios y planes online, y la creación de contenidos para marcas y empresas. Esta última es una de las actividades que más disfruta, aunque aclara que selecciona las propuestas de acuerdo con sus propios criterios y valores.
Su recorrido también le permitió observar cómo cambió la relación entre los profesionales de la salud y las redes. Si cuando comenzó existían prejuicios sobre la presencia digital de quienes trabajaban en el ámbito sanitario, hoy percibe que algunos colegas sienten que deben publicar contenido para conseguir pacientes, incluso cuando no disfrutan de esa actividad.
Para Martínez, sin embargo, no es indispensable convertirse en creador de contenido. Recuerda que el boca en boca sigue siendo una vía importante para que las personas elijan un nutricionista y que una presencia digital sencilla, con información sobre el lugar de atención y los servicios ofrecidos, puede ser suficiente para algunos profesionales.
La cuestión central aparece cuando se piensa en quién comunica sobre salud. “Todo espacio que uno no ocupe es ocupado por otra persona. Entonces, ¿qué mejor que ocuparlo nosotras, que somos las idóneas para hablar de nutrición?”, plantea.
La nutricionista no considera que eso obligue a todos sus colegas a producir videos o seguir las tendencias de cada plataforma. El desafío consiste en encontrar una manera propia de transmitir información confiable y llegar a quienes la necesitan.
SUSCRIBITE a esta promo especial