Este jueves, se anunció que el circuito de Garganta del Diablo en las Cataratas del Iguazú fue cerrado de manera preventiva. La decisión se tomó luego de que el río Iguazú registrara una crecida que llevó su caudal a más de 8.500 metros cúbicos por segundo, el equivalente a más de 8 millones de litros de agua precipitándose cada segundo.
Desde la Administración de Parques Nacionales e Iguazú Argentina S.A. informaron que la reapertura de la Garganta del Diablo estará sujeta a la evolución de las condiciones meteorológicas y al descenso del nivel del río. Una vez que el agua retroceda, el personal técnico deberá realizar una inspección para corroborar que no existan daños estructurales.
A pesar de la clausura del salto principal, el Parque Nacional Iguazú permanece abierto. Los turistas que visitan el destino pueden continuar realizando los recorridos por los circuitos Inferior y Superior.
De lado brasileño, la situación es la misma que en Argentina. Las Cataratas del Iguazú muestran una imagen con más de 10 millones de litros de agua por segundo precipitándose sobre los saltos. Debido a esta situación, el único circuito disponible en el margen brasileño también permanece cerrado al público.
En ese sentido, el fenómeno meteorológico de El Niño comenzó a manifestarse con fuerza en las altas cuencas del territorio brasileño por lo que el personal del área Cataratas realiza un seguimiento constante de los registros aguas arriba para anticipar el comportamiento del río.
La crecida llegó en el tramo final de las vacaciones de invierno, una de las temporadas de mayor afluencia del año para las Cataratas del Iguazú.
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