Por estas horas, la dirigencia albiazul trabaja intensamente para la concreción del viaje a Rusia para la primera semana de julio. Aunque todavía hay detalles por finiquitar -cantidad de miembros de la delegación, características del alojamiento, entre otras- la negociación entre Zenit (el anfitrión) y Gimnasia está avanzada y desde el Lobo están haciendo todo lo posible para que se intercambie documentación a la brevedad para la confirmación del viaje.
Incluso, hay una fecha tentativa para el amistoso ante el Zenit, que se disputaría el domingo 5 de julio en el San Petesburgo Arena, que desde la remodelación para el Mundial 2018 tiene una capacidad de 67800 espectadores. Durante toda esa semana, el conjunto tripero llevaría adelante sus entrenamientos en el predio del club.
Si se confirma, Gimnasia regresará a Europa tras 95 años. En las últimas décadas, el Lobo viajó a destinos exóticos como Corea del Sur (1988), India (1990) y Japón (1994). También estuvo en Estados Unidos (1998) y México (2010), pero no volvió a jugar en el viejo Continente desde la gira que realizó el campeón de 1929.
Las exitosas giras de Nacional (1925), Boca Juniors (1925) y Colo Colo (1927) además de los éxitos olímpicos uruguayos abrieron la puerta para el viaje tripero. Tras tomar el vapor Lutetia a Brasil (donde se jugaron los primeros amistosos) la delegación transbordó al vapor Asturias, en el que afrontó un extenuante viaje de dos semanas, Navidad incluida.
Gimnasia tocó Europa e inmediatamente tuvo 12 horas de viaje en tren hasta Madrid para -sin descanso- enfrentarse al Real Madrid al que derrotó 3-2. El 6 de enero de 1931 Gimnasia enfrentó al Barcelona y lo venció por 2 a 1 con tantos de Ismael Morgada y Jesús Díaz, actuación que generó elogios de la prensas española presente en Les Corts.
En Islas Canarias jugó varios partidos contra el Marino Fútbol Club (victorias 3-2 y 4-0) y el Real Club Victoria (triunfo 2-1, empate en un tanto y derrota 2-0), equipos que se fusionarían para conformar Las Palmas.
En Francia jugó solo ante el Red Star FC, fundado y presidido por Jules Rimet, que fue derrota 2-0. Desde París, la delegación se trasladó a Alemania, donde jugaron 8 partidos en 36 días, incluso con la particularidad de jugar bajo la nieve. En esas condiciones, goleó por 4 a 0 al Sportverein 1860 de Münich en su triunfo más resonante en ese país, donde además jugó con Barmen (derrota 6-3), Sportverein 1860 (iguladad 1-1), Polizer (triunfo 4-2), Verein Fur Fortuna (0-0 y victoria 3-1), Combinado de Düsseldorf (2-1) y Tennis Borussia (derrota 2-1).
En Checoslovaquia, Gimnasia venció 3-1 al Sparta Praga, multicampeón checo y campeón en 1927 de la prestigiosa Copa Mitropa, en tiempos en que esa región dominaba el fútbol. En Viena enfrentó al combinado de Wiener y Rapid, con caída 2-1. Desde Austria, la delegación viajó a Italia, donde levantó un partido increíble ante Ambrosiana (actual Inter de Milán): empató 3-3 tras ir perdiendo 3-1. Luego igualó 2-2 con Napoli, hubo revancha para Barcelona que lo derrotó 3-0 y la despedida fue un 1-0 sobre Benfica.
Integraron la delegación Felipe Scarponi, Julio Di Giano, Evaristo Delovo, Vicente Ruscitti, José María Minella, Antonio Belli, Miguel Curell, Jesús Díaz, Juan González, Ismael Morgada, Arturo Naón más los cedidos Juan Botasso (Argentino de Quilmes), Pedro Chalú (Ferro), Oscar Tarrío (San Lorenzo), Juan Arrillaga y Leonardo Sandoval (Quilmes), Atilio Demaría (Estudiantil Porteño) y Silvestre Conti (Argentino de Rosario). Entrenador: Rafael “Kid” Lafuente. Presidente de la delegación: Mario Sureda. Organizador: Alfonso Doce.
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