Miguel Monsalve, el mediocampista colombiano de 22 años, acaba de cerrar un ciclo tumultuoso en Brasil para mudarse a Estudiantes que se apuró en contratarlo ante la lesión de Tiago Palacios y para no arriesgar tanto a Joaquín Correa.
El volante ofensivo, catalogado en sus inicios como una de las grandes promesas del fútbol de su país, dejó Gremio y se convirtió en nuevo refuerzo de Estudiantes . El acuerdo con el conjunto platense se selló bajo un préstamo sin cargo por un año (hasta junio de 2027) con una opción de compra de 3 millones de dólares por el 65% de su pase.
De esta forma, el Pincha concreta un anhelo, ya que había intentado ficharlo en 2024 cuando todavía brillaba en el Independiente Medellín, club donde se formó y jugó junto a Edwuin Cetré.
Nacido en Medellín en 2004, Monsalve deslumbró en el fútbol profesional colombiano gracias a su excelsa visión de juego, gambeta corta en el mano a mano y un remate de media distancia. Tras registrar 9 goles y 8 asistencias en 75 partidos con el Independiente Medellín y tener un destacado paso por la Selección Colombia Sub-20, Gremio le ganó la pulseada a varios equipos del continente y se quedó con sus servicios. Sin embargo, su estadía en Porto Alegre estuvo marcada por la irregularidad y la fatalidad física. A pesar de mostrar destellos de una técnica descollante que llevó a los especialistas a compararlo con el estilo de Edwin Cardona, las lesiones fueron su principal enemigo: durante la última temporada estuvo más de 200 días fuera de las canchas por problemas musculares y dolencias en la pierna y el hombro.Al margen de su historial médico, el entrenador de Gremio, Luís Castro, dejó de tenerlo entre sus prioridades tácticas debido a que el jugador prefería desempeñarse estrictamente como enganche clásico.
Ahora con Monsalve arribando hoy a City Bell, la secretaría técnica busca otro volante para usar el segundo cupo que tiene: busca uno de marca que ayude a Ezequiel Piovi.
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