Después del partido de anoche en San Pablo, la delegación de Boca, en vuelo chárter, regresó inmediatamente al país. Y volverá hoy a los entrenamientos, en el predio Boca, ya con la mirada puesta en el clásico del próximo domingo ante San Lorenzo, a jugarse en el Nuevo Gasómetro desde las 14:45.
Para los jugadores y el cuerpo técnico no hay descanso, ya que aún le queda por delante una seguidilla del partidos.
Al duelo contra San Lorenzo del próximo domingo, Boca también tendrá que afrontar el compromiso por Copa Argentina ante Racing, a realizarse el 27 de este mes posiblemente (falta la confirmación oficial) en el Gigante de Arroyito.
EL VASCO APOSTÓ POR PAREDES Y DELGADO
Para el partido contra San Pablo, el Vasco sorprendió con la inclusión desde el arranque de Milton Delgado. El volante cumplió las dos semanas de recuperación luego del problema muscular, y el técnico lo tiró a la cancha para reforzar el mediocampo.
Lo mismo sucedió con Leandro Paredes (venía de una fatiga muscular), que no le permitió jugar ante Central Córdoba, por el torneo doméstico, pero que estaba a disposición del cuerpo técnico para la revancha por la Copa Sudamericana. Y así fue que Arruabarrena lo incluyó en el once titular, buscando el equilibrio en la mitad de la cancha.
REPROCHES Y SILBIDOS DE LOS HINCHAS PAULISTAS
San Pablo jugó durante todo el partido con los reproches de los hinchas, que en varios pasajes del encuentro mostraron su descontento con el rendimiento. Y lo hicieron con una larga silbatina que cayó desde los cuatro costados del Morumbí.
La impaciencia fue una constante y todo es producto de la crisis económica por la que atraviesa el club, los flojos rendimientos en el Brasileirao, de la pronta eliminación Copa de Brasil y de la actuación colectiva de un equipo que no contagia a sus seguidores.
SUSCRIBITE a esta promo especial