Boca no debió sufrir tanto para acceder a las semifinales de la Copa Sudamericana. En el Morumbí, el equipo del Vasco empató anoche 1-1 con San Pablo (2-1 en el global), y de esta forma, se metió en la siguiente instancia. Por personalidad y porque su historia lo indica.
Leandro Lozano, a los 15 del complemento, abrió la cuenta pata Boca. Sin embargo, a dos minutos del cierre, llegó el cabezazo de Domingos Duarte para ponerle suspenso a un partido caliente, que terminó con escándalo, entre los jugadores paulista contra el árbitro, Pablo Tejera, que le fueron a recriminar por un gol anulado al promediar la segunda parte. De esta forma, Boca enfrentará en semifinales a Vasco Da Gama, que anoche eliminó a Independiente Santa Fe, de Colombia.
Boca comenzó mostrando su mejor versión. La presión alta y la recuperación de la pelota fue una constante. Dentro de ese contexto, Paredes marcó los tiempos del equipo, acompañado por Ascacibar y Delgado; mientras que a Flores se lo vio dinámico y peligroso.
Sin embargo, toda propuesta del equipo paulista fue bien neutralizada por un Boca bien ordenado, firme en defensa y punzante de tres de cuartos de cancha.
Si bien no tuvo grandes chances para lastimar, fue al frente y aprovechó los espacios que le proporcionó su rival para llevar peligro.
Sin embargo, la más clara del primer tiempo fue un cabezazo de Iago, a los 39, que dio en el travesaño, después de un manotazo de Montero.
No obstante, Boca siguió haciendo su juego: tenencia de la pelota y explotación de los laterales, donde Blanco y Lozano se mandaron al ataque permanentemente para abastecer a los extremos. El control de la pelota fue importante para Boca. Porque evitó que los volantes de San Pablo pudieron progresar y porque sus creadores tuvieron el tiempo necesario para sacar las contras.
De todos modos, el equipo del Vasco Arruabarrena terminó dejando una mejor impresión, sobre todo, por su vocación futbolística. San Pablo, con el reproche de sus hinchas, salió con otra determinación a jugar la parte complementaria. Adelantó sus líneas, se adueño de la pelota y comenzó a arrimarse al arco de enfrente. No fue tan profundo ni punzante, pero sus intenciones fueron otra.
El partido de ida contra Vasco Da Gama se jugará en la Bombonera y la revancha en Brasil
A los ponchazos, y con sus limitaciones a cuesta, San Pablo se las ingenió para manejar mejor los espacios y del balón.
Sin embargo, Boca encontró el premio por el que tanto pregonó: error en la salida del San Pablo, Lozano que corrió como “nueve”, y cuando pisó el área sacó un zurdazo (pegó en la mano del arquero) para convertir el gol, a los 15 minutos. A los 24, llegó la polémica: centro al área, Luciano que conseguía la igualdad, pero la conquista fue invalidado por posición adelantada a instancias del VAR. Y sobre el final, un cabezazo de Domingos Duarte le puso suspenso al partido, que terminó caliente.
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