SANTIAGO DE CHILE
Enviado Especial
Llegó la hora de la verdad para el Mundo Estudiantes. El primer objetivo de las dos semanas cruciales para el resto del año lo aprobó con creces: goleada sobre Gimnasia en el clásico, triunfo que llevó un enorme alivio y paz en los protagonistas y ni hablar entre los hinchas. Ahora falta el segundo paso, que lo afrontará esta noche desde las 21:30 hora argentina ante la U. Católica en su estadio luego del poco feliz 1-1 del partido de ida.
El plantel arribó anoche con el presidente Juan Sebastián Verón a la cabeza, casi 24 horas antes del inicio del partido, tal como exige la Conmebol. La delegación aterrizó en el aeropuerto López Merino de Santiago de Chile y desde allí dos colectivos especiales con custodia trasladó a la delegación hasta el hotel Intercontinental, en el barrio de Vitacura, a donde ya los primeros hinchas con banderas y mucho colorido dijeron presente.
La delegación estuvo acompañada por buena parte de la dirigencia, en especial la secretaría técnica, pero también otros dirigentes. Esta vez no se permitió la presencia de allegados en el vuelo chárter que partió desde Buenos Aires a las 18 horas.
Desde temprano las calles de Santiago, que vivió una jornada laboral sin sobresaltos y con una temperatura que trepó hasta los 17 grados con algo de sol, se nutrió de los primeros hinchas de Estudiantes que llegaron para alentar al equipo y, de paso, los que mejor están en lo económico se dieron una vuelta por los shopping y outlets de la capital trasandina, en otros momentos un placer para comprar ropa por poca plata pero ahora con precios muy parecidos a los de la Argentina. De todos modos todavía hay marcas que no tenemos del otro lado de la Cordillera y en algunas tiendas los precios son menores.
Entonces los vuelos de las aerolíneas low cost se plagaron de camisetas rojas y blancas. En casi todos ellos, por el relato luego al encontrarse en una calle de esta ciudad, se cantaron canciones de cancha y pusieron al clásico del domingo pasado muy arriba en la consideración.
En Aeroparque se produjo un hecho particular: coincidieron hinchas de Estudiantes rumbo a Chile, de Platense al mismo país, pero también de Rosario Central camino a San Pablo y de Boca rumbo a Paraguay.
Varias familias bien pinchas se fueron cruzando en muchos de los vuelos. Los Soria, los Feysulaj, Gustavo Waingortin, los Dottori, padre e hijo, Juan Blanco, los Casajús, Mariano Penas, Emiliano Russo, Federico Alice, Ernesto Camberra, los Canel, Santiago Muñoz y su mamá, Facundo Barrancos, Nicolás Salinas, Viviana Mastri, Tomás Montes de Oca, Diego Álvarez de Garín, la familia Badoyán completa... Muchísimas personas que van a todos los partidos de Estudiantes se acercaron hasta Santiago de Chile para el partido de esta noche.
El clima que se vive en la ciudad es bien copero, más allá que la Católica está lejos de ser un club muy popular de la capital. Todo lo contrario. Pero es el que está mejor posicionado lo mismo que Coquimbo, pero de La Serena. Para colmo que la selección no se clasificó al Mundial la expectativa es inmensa. Se espera un estadio colmado, con casi 25 mil personas. Se renovó hace pocos años y queda muy cerca de la precordillera de los Andes. Estudiantes, como tantas veces, no estará solo en Chile.
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