El choque por la trigésima tercera fecha de la Primera Nacional entre All Boys y Godoy Cruz en el Estadio Islas Malvinas prometía máxima tensión por lo que ambos planteles ponían en juego, pero terminó escribiendo una página inédita en la historia del fútbol argentino por el uso de un insólito (y antirreglamentario) "CeluVAR". Cuando el juego agonizaba empatado sin goles, una falta cometida fuera del área grande derivó en un cobro de penal que fue revertido tras una escena surrealista: integrantes del equipo local le mostraron al juez la transmisión de la jugada desde sus dispositivos móviles.
A los 43 minutos del segundo tiempo, Axel Rodríguez encaró en posición de gol para la visita y cayó derribado por Iván Zafarana. El árbitro Nicolás Lamolina sancionó penal inmediatamente y le mostró la tarjeta roja directa al defensor de All Boys por cortar una oportunidad manifiesta de gol. La infracción, sin embargo, se había producido a un metro del límite del área.
Frente al fallo, los futbolistas del conjunto albinegro rodearon al colegiado para protestar la equivocación. En medio de las discusiones, el propio Zafarana retornó al campo con un teléfono celular para enseñarle a Lamolina la repetición de la transmisión oficial de LPF Play. A la exhibición se sumaron el exfutbolista y exdirigente de la institución Héctor Capurro y otros futbolistas como Nahuel Brunet, quienes le acercaron sus aparatos para exigir la corrección. En el banco de suplentes, el entrenador Fabián Nardozza resultó expulsado por la intensidad de sus reclamos.
Tras un parate que se extendió entre 23 y 26 minutos entre deliberaciones, protestas de ambos lados e invasión de campo, Lamolina rectificó su decisión y reanudó las acciones con un tiro libre frontal. Ante las recriminaciones de la delegación de Godoy Cruz, el árbitro sostuvo que su asistente le había advertido sobre la posición de la falta fuera del área. La marcha atrás generó un fuerte cuestionamiento, dado que el reglamento de la FIFA prohíbe la utilización de teléfonos celulares o tecnología no oficial para revisar fallos en torneos sin VAR. En la reanudación, el remate de tiro libre finalizó contenido por el arquero Strumia y el encuentro cerró 0-0 tras 125 minutos totales de duración.
Dos fallos polémicos en un desarrollo picado
La controversia del cierre no fue el único fallo erróneo del arbitraje durante el encuentro. A los 23 minutos de la segunda mitad, Lamolina ya había cobrado un penal inexistente para el Tomba al interpretar como mano un impacto del balón que en realidad pegó en la cabeza del defensor Purita. El delantero Martín Pino ejecutó la pena máxima, pero su disparo rebotó en el travesaño.
En el aspecto estrictamente deportivo, el desarrollo fue parejo y con pocas ocasiones claras. Durante el primer tiempo, All Boys dispuso de la chance más nítida cuando Nouet quedó mano a mano frente al arquero visitante, aunque un defensor logró despejar la pelota sobre la línea de gol. Por su parte, el elenco mendocino respondió en la etapa complementaria con un remate cruzado que pasó pegado al segundo palo.
Violencia en los accesos e incidentes en las tribunas
El clima de tensión en el Estadio Islas Malvinas venía gestándose desde antes del pitazo inicial. El encuentro debió retrasarse media hora debido a graves incidentes registrados entre la parcialidad local y la Policía de la Ciudad en las inmediaciones del estadio, sobre las calles Chivilcoy y avenida Jonte.
Los enfrentamientos comenzaron cuando el personal de seguridad aplicó el derecho de admisión a dos hinchas, entre ellos Federico Adán, un integrante de la barra sancionado desde marzo por el uso no autorizado de pirotecnia. Las corridas y agresiones derivaron en el accionar policial con postas de goma y gases lacrimógenos, lo que dejó un saldo de varios heridos —incluyendo agentes de las fuerzas de seguridad— y al menos ocho personas detenidas. En las tribunas, los simpatizantes manifestaron su enojo con cantos dirigidos hacia la policía y hacia la conducción del club encabezada por Christian Giménez y Nicolás Cambiasso.
El impacto en las posiciones y los antecedentes del árbitro
El empate en cero dejó un sabor amargo para ambas instituciones según sus objetivos en el certamen. All Boys alcanzó los 34 puntos y se ubica a dos unidades de la zona de descenso. En tanto, Godoy Cruz llegó a las 57 unidades en la tabla, quedando a cinco puntos del líder Ferro en su aspiración de clasificar a la final por el ascenso.
La actuación de Nicolás Lamolina, hijo del histórico excolegiado Pancho Lamolina, reabrió las críticas hacia la conducción de la Dirección Nacional de Arbitraje a cargo de Federico Beligoy. El juez registra antecedentes por fallos controversiales en cruces definitorios del Ascenso, como el penal mal sancionado en la semifinal de 2021 entre Quilmes y Ferro, error que el propio árbitro admitió públicamente tiempo después. El inédito episodio del "celuVAR" en Floresta vuelve a poner en debate los procedimientos arbitrales y los límites de la tecnología en las categorías del fútbol argentino.
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