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Golpe durísimo que no mereció y lo complicó

Por un error en la mitad de cancha el rival le ganó el partido en el minuto 50 del segundo tiempo. No jugó bien pero de todos modos, lo fue a buscar con lo que tenía. Nunca estuvo cómodo con el esquema. Se había puesto en ventaja y no lo sostuvo

mcabrera@eldia

No jugó bien y no tuvo suerte. En el orden que quieran los argumentos. Pero los dos se dieron la mano en UNO en la derrota 2-1 de Estudiantes contra San Lorenzo, tan increíble como dolorosa e injusta. En la previa del viaje a Brasil para el partido más importante del año recibió un trompazo que lo deja -momentáneamente- afuera de todo. Si no tuviera la zanahoria de la Copa Libertadores delante de sus ojos sería peor la atmósfera en la cual respira.

El equipo que dirige Alexander Medina no jugó bien y nunca dio la sensación de tener el control. Pero cuando fue a buscar el trunfo que necesitaba para acomodarse en todas las tablas y su rival esperaba que se terminara el juego para llevarse el punto, se equivocó muy feo Bautista Kociubinski en la mitad de la cancha, perdió la pelota y Facundo Gulli hizo un gol “a lo Messi” en el minuto 50. Letal.

Ahora quedó lejos en los playoffs pensando en pelear el Clausura, pero también muy al límite en la tabla que define los clasificados a las copas internacionales 2027. No puede perder más en las tres fechas que le quedan por delante porque ahí sí hipotecará hasta la posibilidad de jugar la Copa Sudamericanas.

Estudiantes no se sintió cómodo nunca con el esquema inicial de los tres marcadores centrales, con Benedetti por la banda iquierda y Edwuin Cetré por la derecham, ambos con la doble función de atacar y marcar. Cada vez que San Lorenzo atacó con pelota dominada o pelotazos frontales lastimó mucho, siempre a las espaldas de algunos de los dos laterales improvisados.

El Pincha intentó hacerse fuerte con la pelota y para eso Monsalve, Sosa y Correa en cancha. Pero no pudo tenerla mucho y menos en posición ofensiva. Le costó mantenerla y hacerla circular. Fue un déficit del equipo de Alexander Medina en ese primer tiempo que quedó expuesto defensivamente varias veces. A los 2 minutos Iacovich tuvo dos salvadas increíbles, ante Auzmendi y Gulli, la segunda de ellas más espectacular. Además Farías reventó el travesaño con un tiro desde casi mitad de cancha.

Para el local el gol llegó dle cielo. Fue en la previa de un centro cuando le sacaron la camiseta a Tomás Palacios. A primera vista el árbitro no lo percibió pero el VAR lo alertó y Martínez Beligoy lo revisó y cobró penal. Es verdad que es discutible porque hay muchas jugadas asì por partido, pero lo real es que fue infracción sancionablre. Muchos se pelearon por patearlo pero fue Cetré quien se hizo cargo y le rompió el arco de Devecchi para el 1-0 con apenas 13 minutos en juego.

El esquema del primer tiempo no lo sintió nunca: sufrió en defensa y generó muy poco arriba

El gol del empate llegó en el final del primer tiempo por una sucesión de errores. Primero de Tomás Palacios que se demoró con la pelota como en casi todo el partido y la recuperó el rival, luego Marcos Rojo le puso la mano en la cara a Auzmendi y hubo tiro libre para la visita que tiró la pelota al área, nadie marcó y gol de Corujo de cabeza. Merecido por todo lo sucedido en esos 45 minutos, en los cuales nunca el equipo albirrojo se sintió cómodo con el esquema y menos con sus intérpretes. Llamó la atención el mal nivel de Joaquin Correa, que había entrado muy bien ante Flamengo. Tampoco pudo hacerse cargo de la pelota el colombiano Monsalve, muy liviano para un partido intenso. Y José Sosa con Lucas Alario hicieron poco cada cual en su función. Así el equipo se fue desdibujando de mitad de cancha para adelante sin tener solidez en el fondo,

Para el segundo tiempo Medina dejó pasar sus tradicionales 15 minutos para hacer los cambios. Adentro Mancuso por Palacios para armar una defensa tradicional y confiable. Además Baltasar Rodrìguez suplantó a Sosa y Tiago Palacios a Correa. El equipo fue más compacto y ganó en rapidez a la hora de la recuperación.

El problema del Pincha fue la falta de peso adentro del área. Otra vez el “9” que suplantó a Carrillo no pudo generar nada. Le pasó muchos partidos a Adolfo Gaich y ayer a Lucas Alario. Ninguno puede ofrecer en ataque lo que el titular en cada partido y que tuvo pocos minutos porque lógicamente es una de las esperanzas para ir a buscar el triunfo en el Maracaná. Arriesgada la jugada del Cacique teniendo en cuenta que el del jueves es “El” partido del año para Estudiantes.

Los últimos 20 minutos el equipo local jugó con los dos “9” en cancha. Pero Alario, que se retrasó unos metros e intentó generar o rebotar la pelota, estuvo errático y lejos de la jugada. Le falta un ritmo más al exRiver para ser más útil al equipo.

En el final, cuando quiso ganarlo, se quedó con las manos vacías en el minuto 50

Los dos caminos que buscó el equipo para llegar al arco de Devecchi fueron las corridas de Cetré por iquierda y alguna individual de Tiago Palacios de derecha al centro. El primero tiró sistemáticamente los centros o pasados o al primer palo, mientras que el segundo fue el más peligroso y además del remate que pasó a centím etros del palo tuvo varios intentos

En el final fue por todo. Adelantó sus líneas y aunque el equipo seguía sin funcionar bien en la gestación fue por el gol. Su rival ya no quiso más y, sin Facundo Farías (la figura), se refugió. Pero Kociubinski perdió una pelota en el medio, Benedetti marcó mal y Gulli hizo un gol de otro partido, para que San Lorenzo se llevara un premio impensado y dejara al Pincha con una calentura terrible y muchas dudas a futuro, a menos en el ámbiro local.

VIDEO | La previa del partido por Martín Cabrera

Los jugadores de estudiantes se fueron de la cancha visiblemente golpeados por la derrota / fotobaires
Estudiantes nunca se sintió cómodo con el dibujo / N. Braicovich
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