Gimnasia quedó muy cerca de alcanzar los objetivos del semestre. Apenas a un pasito. Hasta un punto en Río Cuarto lo meterá en playoffs del actual torneo y una victoria también asegurará la vuelta al ruedo internacional, al menos en la Copa Sudamericana.
Ese escenario, de por sí, traza otros desafíos para el año próximo. Los mismos van de la mano de decisiones dirigenciales, especialmente en torno al mercado de pases. Sin embargo, más allá de que asomen como lógicas ciertas determinaciones que tomará la CD tripera en cuanto a altas y bajas, todo quedará postergado hasta el final de la competencia para no desviar al grupo -una de las principales fortalezas de este buen presente del equipo del Pata Pereyra- de los objetivos de corto plazo.
Hay algunas cuestiones que son obvias, por ejemplo la intención de que Ignacio Miramón continúe en el Lobo, al menos durante el próximo semestre. La dirigencia ya avanza en pos de ese objetivo, quizá el más difícil en el corto plazo. La extensión del vínculo con Nacho Fernández no debería acarrear dificultades. Por Auzmendi hay que poner mucho dinero, pero es la puerta a un eventual buen negocio. Con Pedro Silva Torrejón y Franco Torres hay que sentarse a dialogar para no debilitar el plantel.
Donde la dirigencia pone un freno en este momento del año es en el rubro refuerzos. La pausa no significa -al menos en este caso- una valoración del equipo basada en los ocho partidos sin perder. A esta altura, tanto Ariel Pereyra como la CD saben que Gimnasia debe sumar algunas alternativas de peso y dar un salto de calidad en algunas posiciones claves. Eso es algo que va a pasar.
Aún así, la elección es no desenfocar al equipo del tramo final del año, en el que faltan los partidos ante Estudiantes de Río Cuarto y Belgrano de la fase regular, además de lo que depare el destino de los partidos a simple eliminación del Clausura.
Si bien el nombre de Rodrigo Rey está en el candelero, por su salida del arco de Independiente y porque su contrato caduca a fin de año, no hay ninguna certeza de diálogo. “Tenemos cosas que hablar”, fue la frase de un alto dirigente mens sana que quedó resonando hace un par de meses, luego de que un sondeo para su llegada no prosperarse. Rey les gusta a muchos dirigentes pero nadie quiere que Castillo ataje con la presión de tener “el arco a préstamo”.
La llegada de un marcador central, el eventual regreso de Milton Casco y la búsqueda de un volante mixto (¿Lorenzo Faravelli?) también serán cuestiones que tomarán forma cerca de las fiestas de fin de año.
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